Tema de hoy                             La Trova Feliz:

 

Programa de radio                              La Oposición Noble                                                 I     

   

¿Qué es la Trova Feliz?                                                                        

Este programa está dedicado a entusiasmar a los creadores y cultores para hacer el Primer Festival de la Trova Feliz. Los pasos que daremos son a) deducir y establecer las reglas del juego, las premisas de una estética de la Nueva Sociedad b) hacer la convocatoria, c) recibir las canciones, pulir los detalles, elevar el producto al nivel requerido y d) realizar el festival. Fecha, lugar, promoción,

La Trova Feliz es un movimiento musical correspondiente a la fundación de la Nueva Sociedad. Así como las canciones de combate y de recordar a los muertos, de tristeza o alegría dependiente, de amenazar enemigos, de recordarles su villanía o celebrar su derrota corresponden al camino, a la praxis dividida, asimismo a la nueva vida le corresponde una trova que celebre la dicha de transcurrir en el Paraíso, una trova que hable de armonías, de la alegría plena, del encuentro en la Nueva Región del Universo que estamos creando. ¿Qué tal?

Estética del movimiento

Entonces, entre otras las reglas del juego, tenemos: que las canciones no lleven división, por ejemplo, que no deseen la nueva sociedad, sino que vivan en ella y la expresen: entonces, la Trova Feliz no lucha, ama; no promete, cumple; no busca, encuentra; no culpa, comprende; no divide, unifica; no separa, junta; no llora, ríe; no espera, llega; no sufre, goza y así hasta el infinito.  

Con la Trova Feliz, la música pasa a cumplir su más elevado papel, deja de ofrecer una esperanza o administrar un bálsamo, un peor es nada, deja de ser un refugio pasajero, una compañía de consuelo, y se convierte en un alimento mágico natural para sanar el espíritu, un sonido verdaderamente hermano del alma, la certeza de haber llegado al hogar, el ambiente sonoro propio, perteneciente al nuevo hogar. 

Con ella, el vate toma conciencia de su real importancia, que viene del tiempo que la gente pasa oyendo música y recibiendo el influjo de los trovadores. Es imprescindibles que los autores de las canciones y sus intérpretes se tomen en serio superar el nivel del deterioro y la enfermedad, dejen de retumbar los ecos del desastre y se dediquen a irradiar energía para el traslado al Edén.

Proyecto factible

La TF es un proyecto factible para atraer a los compositores a la estancia sin tiempo, al lugar del silencio, al jardín del encuentro y un llamado a componer desde la ausencia de miedo, canciones que amen, que no lloren, que no envíen tristeza. Canciones que sepan que todo mal tiene cura y lo celebran. Canciones que viven la existencia de la libertad enamorada de la vida.

No es simular, esconder las lágrimas, hacerse el fuerte, ni sacar el pecho con valentía, no es ser ingenuo ante las realidades del mundo, no es olvidar, es despertar del mundo de la imagen y dejar de estar manipulado por los sentimientos y las emociones. Arribar a un grado de madurez.

Las canciones de expresar sentimientos dolorosos pertenecen al paradigma de la muerte, es la obra de la gente que no se conoce a sí misma y sigue los patrones de la antigüedad, aferrada a la tragedia. El compositor, el cantautor de la nueva sociedad, primero aprende a superar sus oscuridades y lleva luz sagrada en sus canciones. Es un apóstol del amanecer, un activista la liberación humana. Es un mensajero de la luz, un heraldo del arcoíris. En la nueva vida la felicidad no es esporádica, es la forma habitual, el estatus a ser mantenido, y esa diferencia debe ser marcada, celebrada, expresada, entonces lo conducente es otro tipo de canciones: canciones desde el final de la tragedia, desde el júbilo por el cese de las sectas y los sacrificios. Canciones del renacer, del arribo a la amistad, canciones de la fiesta de reencantamiento del mundo. 

Primero lo primero

Por eso, primero lo primero: antes que nada, el creador, el poeta, el compositor debe mudarse, mutar, venirse a habitar el mundo de la maravilla y de la fábula, hacerse ciudadano del mundo encantado: aprender a vivir deshaciendo las imágenes tiránicas, burlándose de toda  dominación que antes ejercían sobre él sus propias imágenes, su apego a los sentimientos devastadores,  y luego, ya en la región del vacío y la plenitud, entregar la clave universal: una persona piensa por su propia cabeza cuando puede discriminar por sí mismo cuándo una acción pertenece a la nueva sociedad y cuándo no; cuando sabe deducir por sí propio cuándo una acción domina y sufre o hace sufrir, y cuándo libera o ayuda a liberar. Cada compositor –cada ciudadano-, debe ser un líder que procura con sus canciones ese grado de discernimiento individual como una prioridad. Después de cubrir este requisito primordial, entonces el poeta está listo y puede abrir para todos el mundo de los prodigios: entonces tiene el poder de volver real toda maravilla, toda fábula y cumplir los sueños más caros de la humanidad; se vuelve poeta real, poeta mago de ayudar a que el ser humano  realice  plenamente sus sueños, empezando por él mismo.

 

La canción alternativa

Un mundo de alternativas se muestra al aeda que se aventura a superar sus conflictos y ya no los refleja. Canta feliz, atrae con la belleza del mundo m{as elevado, mantiene el calor del hogar, acompaña a los celebrantes, se divierte con los  sonidos, juega, hace poesía de la vida real, inventa para no errar. Y su canción ayuda a que quien escucha se sienta en el lugar que anhelaba, en el sitio donde pertenece aunque estuvo lejos. O ayuda a que se sienta habitando en un lugar de dónde no quiere partir jamás. Dimana canciones de permanecer bien situado, de recordar que tenemos un bien preciado que conservar para poder compartirlo. Canciones de mantener la fiesta vigente, de preservarla para construir el cielo de la vida.

Después de esta invitación a componer canciones con la estética de la Trova Feliz, vendrá la evaluación de las canciones. Un jurado calificado, con conocimiento de la Ciencia de Uno determinará qué canciones pertenecen y qué canciones serán emitidas en el festival. Se desecharán las canciones que culpan a un solo bando, las que lloran, las que esperan o prometen. ¿Por qué las canciones que prometen deben ser excluidas? Y las que critican a uno que pelea, pero alcahuetean a su contrario en vez de amar a todos. Quedan afuera las canciones de guerra.

Los cantores burocráticos

Queda excluida la ética de aquellos compositores que apoyan al gobierno revolucionario pero no son capaces de criticarle un detalle en sus canciones, por temor a desbarrancar el proceso. Esa era la estética sectaria, la del que tiene enemigos y se defiende, oculta, teme. Los poetas sectarios son caudillos en una guerra. No forjan la nueva sociedad. A pesar de su hermosa intención y de sus denodados esfuerzos, reproducen la vieja sociedad. El que critica lealmente y a la vez construye cumple su deber de expresarse abiertamente, como ser libre, y tiene derecho a ser considerado uno de los principales, y a no ser excluido.  La Trova Feliz es, en esencia, Oposición Noble.

Los vicios de la Revolución deben ser defenestrados, y no nombrarlos es alcahuetear: eso de que te ponen un teléfono para que denuncies, pero ese teléfono recibe tantas llamadas que se da el lujo de no atender ninguna: pues te dice “En breves momentos será atendido”, ¡y no te atienden nunca porque saben que tú te vas a cansar y no vas a llamar más!, Eso tiene que ser cantado, ¡claro, graciosamente! De la calidad de las canciones depende su éxito como hitos de la Nueva Sociedad.  Y hay que cantarle a eso de que la gente no tiene un poder popular capaz de hacerle contraloría severa, continua y permanente a las grandes instituciones como Corpoelec, para aportar su gran lote de arena y para tener acceso a la verdad y poderla defender con toda transparencia. Y hay que llamar con el ejemplo a los cantantes a resolver de raíz ese problema de la contraloría total. (¿Cuántos cantores populares de la revolución se están viniendo a vivir al primer barrio feliz para resolver de raíz el problema del poder popular auténtico y de su contraloría ecuménica?). Y hay que cantarle a eso de que aún hay revolucionarios novatos dispuestos a entrarle a piñas a cualquier opositor medio famoso que se vaya al Oeste a provocar; y eso de que, a los funcionarios de cierto nivel para arriba, una persona del pueblo nunca los puede contactar y que el encuentro queda totalmente a merced de la casualidad o de la Providencia; todo eso y lo que no nombré debe ser señalado y puesto en la mesa de resolver, y no se trata de que el cantor se vuelva un amargo y pavoso crítico profesional, sino de que venga a ser un adalid que cataliza soluciones, un promotor de la controversia leal, un agitador cultural contento y eficaz de los cambios imprescindibles. En vez de cantar como si la revolución fuera perfecta, o intocable, cantar todas las verdades y aportar felizmente para todas las soluciones. 

 

El llamado

Los cantantes temerosos de la libertad ajena, los que esconden, los que se hacen los locos, todos esos deben ser llamados por los cantantes alertados, a superar su medianía, su comportamiento de mafia y a brindar el resplandor del pleno amanecer, a cantar con todos los colores del acontecer.

La canción feliz ama, no evade la contienda, entrega claves, entrena aprendices, da vigor, estimula, llama, vuelve una fiesta el transcurrir cotidiano. Es un apostolado del rescate. ¿Por qué privar al público de un reguetón o un hip-hop que diga “El vez y el envés - el dorso y la palma - un lado y el otro - son dos – si ves uno sólo estás medio ciego – tu mismo te tapas los ojos – te amarras las manos - te atas los pies - y te echas a rodar - barranco adentro – si no abres los ojos -  eres la guerra- Pero eres tú mismo quien te encierras”. La canción feliz se divierte invitando a todos y poniéndolos a gozar.  No olvida la calve universal: todos los ciudadanos deben ser extraídos de su condición de dominados o de caciques y asumir su papel de líderes, nadie debe permanecer en el estatus de seguidor, todos los sectarios deben desarrollarse como sabios de sí mismos y dirigentes protagonistas del proceso; la premisa para que una persona sepa pensar con originalidad, es que pueda determinar cuándo una acción pertenece a la nueva sociedad y cuándo es un eco del imperio. Entonces la canción feliz ayuda a que cada cual sepa deducir por sí mismo cuándo una acción domina y sufre o hace sufrir, y cuándo libera o ayuda a liberar. El cantor que no enseña eso como una prioridad, no es un líder noble ni está ayudando en una revolución verdadera.

 

Fin de la separación

La canción popular debe ser deslastrada del sufrimiento, ¿Tantos siglos de tragedia no bastan? El ser humano, las nuevas creaturas tienen derecho a comenzar un nuevo camino y producir los bienes culturales que no repitan las caídas de tensión, las manías sufridoras, la impotencia inducida y los achaques dolorosos de las viejas creaturas, de los ancianos del templo, de los viejos prematuros. Es la hora de la renovación de la vida. Ya basta de guayabo, de lagrimeos, de gritos estentóreos de dolor, ya basta de las búsquedas insondables de los poetas enloquecidos por el mundo que los rodea pero perdidos en sí mismos: hay que encontrar y hay que celebrar los hallazgos.

Debe cesar la separación en que el artista entretiene y vive del sufrimiento ajeno: no libera sino que consuela a los enfermos haciéndolos olvidar momentáneamente sus males, actuando como un remedio. Entonces el enfermo sigue ahí, padeciendo y el artista vive de él. El trovador de la nueva sociedad toma su puesto y aporta para la cura definitiva, para la sanación infinita. Hace que se difunda el poder entre los atormentados; el aeda sagrado conoce las vías de acceso fuera del sufrimiento y ayuda a organizar las expediciones, las campañas libertadoras, la fundación de los enclaves del Edén.  En la etapa final, se acomete el montaje del Primer Festival.

Invitación

En el canal utopiahorapoetamaximo de youtube, hay varias decenas de intentos de estas canciones. Prototipos todavía, pero tienen las premisas. Están confeccionadas por alguien que no es compositor ni cantante ni instrumentista, son criticables, pero dan para trabajar la idea de lo que puede ser y ojalá estimulen para mejorar el  quehacer de los cantautores y enriquecer nuestro espectro audiovisual.

Se invita a todos los cantautores, a las amas de casa, a los muchachos de la esquina, a los vecinos de la cuadra, a los poetas ambulantes, a los amantes del universo escondido a hacer canciones con la naciente estética de la liberación y proponerlas en el canal antes señalado. O en cualquier otro que se preste y sirva. Luego vendrá la discusión y finalmente la realización del Primer Festival de la Trova Feliz.

Pertenencia al Edén

La Trova Feliz debe ser programada para que provoque sentimientos de pertenencia al mejor mundo, dicha, a la estancia sin dolientes, en el presente perfecto, gratitud por la vida especial que se está viviendo, deseos de que no termine nunca ese momento.

El reto es enriquecer el espectro radioeléctrico, llenar de energía el mundo, poblar de presencias benéficas este universo y abrirlo a todas las maravillas. La aventura es facilitar que el transcurrir sea en el paraíso, entre nobles formas inventadas a propósito, no para hacernos famosos, no  para llegar a Hollywood, no para ser comprados por el imperio y un día disparar a sueldo contra los propios admiradores de las provincias colonizadas, no para prevalecer contra competidores feroces, no para triunfar distrayendo a la gente lejos de su destino resplandeciente, no para defenderse uno acumulando sino por amor a la vida, a la gente, por amor al otro, por amor a la belleza, al juego, por hacer lo que nos gusta y por placer de aparecer y ser espectaculares y entregar lo mejor que tenemos. Se trata de ser poetas de reencantar el mundo.  De embellecer la vida. De pasarla bien enviando alegrías y no penas ni miserias, ni pendencias ni trifulcas ni amarguras. De dar un  viva a la  ternura.

Las canciones de la Trova Feliz pertenecen al Edén. No se empeñan en hacerte creer, te trasladan, te hacen constatar que estás viviendo en el paraíso, que abriste una puerta difícil de hallar pero que al fin ya no estás en el camino sino en el sitio. Mientras las escuchas, te invaden cortos temores de que pudieras irte, de que pudiera cesar tu estancia maravillosa, pero enseguida descubres  que eran pensamientos, que pudieras no irte jamás del lugar sagrado y maravilloso: que depende de ti no tejer nunca más pensamientos del otro lugar; que de ti depende apartar, alejar todo lo que no pertenezca y hacerte ciudadano del amor perenne. 

El Festival

Presenciando las vivencias y escuchando las canciones durante un concierto de la trova, los asistentes deben sentirse en el cielo, disfrutan bailar, cantar, moverse al compás, inventar música, melodías y proezas sociales, agradecen estar en el lugar, quieren que todos vengan. Desean que la magia del evento no cese. Agradecen que se haya realizado. Agradecen que haya una estirpe de poetas y compositores e intérpretes esmerados en producir su parte para provocar tales estados de elevación. Muchos decides hacerse trovadores y aedas de habitar el paraíso y atraer hacia él, completando el ciclo de los Ángeles Terrenos.

El que viene saliendo de un concierto donde predominaron esas canciones, siente que viene de haber transcurrido en un rincón favorito del cielo, y está contento de haber recargado las energías. Pero sobre todo siente pena o vergüenza si no está viviendo en un barrio feliz, y se dispone a hacerlo. En adelante, insiste en mudarse hasta que lo logra. Por supuesto, los animadores del show se esmeraron en repetir esa indicación: “¡Los que no vivan en un barrio feliz, prueben a mudarse, para que no cese nunca este buen vivir, para que reflejen esta luz por siempre!”.

 

 

 

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