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Libro II La República Avanza y Gana
Capítulo
1
Grácil y sexi, Marcela
habla y camina por un pasillo a cielo abierto, en el gigantesco edificio –un
helicoide sobre la cima de la montaña- de
la Red Transparente de Televisión.
- ¡Hola amigos,
estamos nuevamente en su programa predilecto de concursos: “La República Avanza
y Gana”! ¡Un juego nuevo, correspondiente a la naciente etapa de integración de
la raza humana! –vocea Marcela mientras recorre, ahora los pasillos interiores
de la mole de concreto-. El juego consiste en destruir la Estructura de la
Muerte. ¡Aquí, la prisión donde la gente sufre atormentada y guerrea, es
desintegrada por obra de nuestros aguerridos participantes!
La
grácil animadora, atraviesa varios espacios del canal sin dejar de hablar anunciando
el programa. Llega al escenario predeterminado y presenta a sus invitados:
- ¡Y aquí están! ¡Estos
son nuestros invitados de hoy!
La
pantalla muestra nueve participantes en grupos de tres.
-
Durante este par de horas transcurriremos en la Nueva Sociedad, disfrutándola y
construyéndola. El Nuevo Mundo no es mañana ni después, para los próceres es
ahora. ¡Sin próceres no hay Paraíso! Lo nuevo surge a medida que aparecen (en
una pantalla se suceden las fotos de personajes conocidos de la reciente gesta
de refundación republicana) sus fundadores. Para adquirir ese alto rango, el de
fundadores de un Nuevo Mundo, en nuestro juego estaremos estableciendo,
vivenciando y practicando los valores de una ética especial: el arte de vivir,
y volviéndonos protagonistas del nivel estético de existencia.
Los
nueve saludan sonrientes, aclamantes.
-
Como ya saben, ellos tuvieron un ligero entrenamiento con los términos que
emplea nuestro juego, ya saben qué es Demono.
(señala
a los del primer grupo. En adelante, ella escoge, con sus ademanes, al equipo o
al participante que responderá. Si alguno titubea o tarda mucho, escoge a otro)
-
¡Demócrata novato! –grita uno de los
concursantes señalados.
-
Y saben lo que es Reno.
-
Revolucionario novato –grita otro del
segundo grupo
-
También saben lo que quiere decir Nino:
-
¡Ni de un lado ni del otro: Ciudadano
novato!
-
¿Y qué es un Guerrero Reptiliano? –pregunta Marcela, la pequeña, pero contundente
animadora.
-
¡Los que usan más su cerebro reptil que su
cerebro creativo y poeta!
-
Los que actúan en defensa propia ciega.
-
Los que atacan, sin averiguar ¡todo lo que
no se les parece o no se les somete!
Mientras
se oyen estas respuestas, un video rueda en la pantalla ilustrándolas. La voz “Guerrero
Reptiliano”, suscita la imagen de un saurio armado que camina monstruoso y de
pronto se para, toda la cara ocupando el recuadro, se quita la máscara y deja aparecer
un magnate metropolitano, un miembro del famoso Club Cacaca.
Pero,
enseguida, en el video aparece una calle de Venezuela y otra de Francia, donde
los transeúntes de repente se quitan la cara de ciudadanos normales, ¡y resulta
que éstas eran caretas, y que en realidad son bestias reptilianas, temerosas y
defensivas!”
-
Okey, todos somos Guerreros Reptilianos (actuamos ciegamente, en defensa
propia) hasta que demostramos lo contrario. Pero también están los héroes que liberan
al género humano. ¿Quiénes son?
-
Nosotros mismos, a medida que mutamos y
nos volvemos sabios magos.
-
Los Poetas Magos y las Avanzadoras
-
Los Hombres Nuevos y las Nuevas Creaturas.
-
Los Ángeles Terrenos
Mientras
se oyen estas respuestas, en la pantalla un nuevo video expone a seres
reptilianos que van transformándose en personajes conocidos; Ann, Wayú, Alexander,
Roldán, Patricia, Juan Germán y los demás adalides de la contienda
emancipatoria, quienes terminan moviéndose, ocupados en sus asuntos habituales.
-
Vamos a las tres preguntas iniciales, para saber quién dirigirá el primer
avance –anima Marcela-. El que termine primero las respuestas, pulse su botón y
encenderá la luz, en el frente del escritorio.
Los
jugadores se sientan, cada grupo con sus computadoras, listos para escribir las
soluciones, o para delegar a uno que responda en nombre de todos.
-
Pongan tres pruebas irrefutables de que el pensamiento puede ser desactivado
instantáneamente. Y determinen qué es lo que le da fin: qué es lo que extermina
el pensar.
Los
del grupo C pulsan el botón de primeros.
-
A ver, ¿qué respuestas tienen?
-
El despertar de las pesadillas, de las alucinaciones y del temor.
-
¿Quién arregla eso? “El temor” es muy general, necesitamos casos más específicos
de pensamiento enrollado como la pesadilla o la alucinación –orienta el juego
Marcela.
-
Reconocer un error –dice un participante del mismo grupo-. Por ejemplo, el
padre tiene en la mano una nota negativa enviada por la maestra, y está
creyendo que su hijo menor es un flojo que no hace las tareas desde hace 15
días (un dibujo se va configurando en la pantalla e ilustrando al padre y una
burbuja que representa su idea del niño vago). Pero esa imagen, el pensamiento
del padre, queda eliminada automáticamente cuando el padre va a la escuela y
oye la confesión de la maestra, quien le asegura que la culpa es de ella, que
lleva 15 días explicándole a los más atrasados lo que ya el niño había captado
desde el primer momento (en el video, la burbuja del niño vago desaparece en un
instante). Los maestros deciden que el niño está sobrado en ese lote y lo
colocan un grado adelante.
-
Sabemos qué imágenes se eliminaron ahí –acepta la joven animadora-. La crítica
por parte del padre, sus juicios, la comparación, la condena. Su frustración. ¿Qué
eliminó tales pensamientos, cómo se eliminaron?
-
El entendimiento. La comprensión de la situación. Saber lo que realmente ocurría
le borró instantáneamente la idea de que el niño se estaba portando mal.
-
Muy bien: las pesadillas, las alucinaciones y las ideas erróneas, llegan a su
final inmediatamente, cuando hay comprensión de la situación: ¡comprensión de
procesos! Anótenlo. Ésta será nuestra herramienta principal. Ya Tenemos dos
claves: primera: el pensamiento puede ser eliminado instantáneamente. ¿Esto es
para engavetarlo? ¿En qué se puede usar esta clave? –le pregunta a uno del
grupo A.
-
Es para usarlo a cada rato en la vida
cotidiana dándole fin a la preocupación, la espera, las ideas erróneas sobre un
vecino, los prejuicios! –responde el muchacho.
-
¡Y tenemos una segunda clave: la
comprensión de procesos! Ésta la diré yo: Comprender procesos es la única
manera de escapar de la Estructura de la Muerte. ¡En la Estructura de la Muerte,
la gente no vive comprendiendo lo que ocurre, por eso sufre y domina o se deja
dominar! Pero eso lo verificaremos más adelante. Con estas dos claves (el
pensamiento puede ser eliminado instantáneamente y, cada vez que comprendemos
escapamos del dolor y de la dominación) ya podemos elaborar lo que necesitamos:
una teoría y un método para destruir la Estructura.
-
¡Nos vamos con la próxima pregunta, que es para el grupo A: Digan qué es conflicto
interior y cómo se resuelve!
-
Conflicto interior es todo choque
entre imágenes –dice rapidito un participante.
- ¿Esa respuesta es correcta? –le
pregunta la animadora a los otros.
- No. Le falta. Ésa es sólo la mitad
–dice uno del grupo B-. El choque entre dos imágenes es conflicto interior,
quiero ir a la playa, y a la vez quiero subir la montaña y no me decido, pero
también hay conflicto interior cuando chocan una imagen y la realidad: está lloviendo
y la persona quiere que escampe y se frustra. Ése no es un conflicto imagen Vs
imagen, es un conflicto realidad Vs imagen.
- ¡Correcto! –grita la animadora-. Los
grupos A y B se fueron adelante y están empatados, con la misma cantidad de
puntos. Vamos con la segunda parte de la pregunta: ¿Cómo se resuelve un
conflicto interior? Respondan uno por uno:
- En un conflicto entre dos
imágenes, en la duda, por ejemplo, tienes que eliminar las dos imágenes o
escoger una –dice el delegado del Equipo A.
- Eliminas una o todas –asiente
Marcela-. El siguiente.
- En un conflicto realidad imagen,
tienes que quitarle la fuerza a la imagen. Deshacer el pensamiento, como se deshace
en las pesadillas –responde uno del equipo B.
- Correcto –asiente Marcela y se
enfoca hacia el equipo C-. Pongan cada
uno un ejemplo de conflicto interior que hayan resuelto últimamente.
-
Hace rato yo venía muy normal –comienza su relato una muchacha del equipo-, y
de pronto vi la portada de una revista, que decía algo sobre vencer el estrés,
y mostraba una foto de alguien con paltó caminando hacia allá, por una playa en
calma que ocupaba casi toda la foto. Bueno, lo increíble es que, en ése
segundo, sentí cómo me cambiaba la presión, le bajaba dos y respiraba hondo.
Fue una solución instantánea, yo percibí que dejaba de hacer un esfuerzo y
asumí que antes venía estresado y tenso, ¡eso era lo que llamaba normalidad!, y
en un segundo había dejado de pensar y de tensionarme. Creo que vale.
Todos
dicen que sí, algunos con un gesto pensativo.
-
Yo, al salir de casa esta mañana, me encontré a un vecino que venía, y noté que
estaba montando una sonrisa falsa para saludarlo –narra otro del equipo-: ¡mi
mente sola, por su cuenta! En el acto no hice la sonrisa y lo saludé sereno,
sin hipocresía. El conflicto era que él venía y yo hubiese preferido que no
apareciese, la sonrisa era como un escudo para esconderme y disimular. Pero al
dejar el escudo, asumí la realidad y no me pasó nada: no estaba en peligro ni
necesitaba la protección especial.
Todos
aplauden afirmativa y festivamente. El marcador en cada escritorio mueve los
números con la puntuación del grupo correspondiente.
-
Ayer pasé un rato en la mañana sintiendo el cuerpo como maltratado, y es que
hace dos días hice un ejercicio inusual. De pronto vi que estaba diciéndome que
ese malestar era para todo el día y que debía lamentarme, dolerme, encorvarme,
evadir, escapar –comenta el tercer participante-. Apenas lo entendí, lo que
hice fue un par de estiramientos y respiré bien. Y en adelante, cada vez que me
llegaba la sensación corporal, eliminaba aquellos pensamientos y sabía que ya
lo malo había pasado y me enderezaba y respiraba hondo y el bienestar fue
creciendo hasta que me olvidé del asunto.
-
Muy bien –anima Marcela-. Me gusta este programa de hoy. Y ahora la tercera
pregunta: Nombren tres ejemplos de sumisión a distancia.
Los tres equipos se ponen a dialogar
y escribir. En breve a los del B se les enciende el botón. Automáticamente, su
respuesta aparece en la pantalla general.
·
Niño
que recoge los juguetes para que no lo regañen.
·
Chofer
que no se come la luz para evitar una multa.
·
Muchacho
que da el puesto a una embarazada, para que no le digan rata.
- ¡Correcto! –grita Marcela
expansiva y fiestera-. El equipo B es el de mayor puntuación, automáticamente
pasa a comandar el juego. Vengan a sentarse en el puesto de comando. Vayan
escogiendo su primera tarjeta. De Control Maestro nos dicen que las preguntas
de inicio ¡les acumularon 50 puntos!
En la pantalla al fondo del estudio,
aparece el tablero del juego y tres dibujitos echan a correr por la pista del
imperio y uno de ellos avanza cincuenta puestos, mientras los otros dos quedan
ligeramente rezagados. Los tres vecinos
seleccionados pasan y se sientan en una gran mesa de trabajo en el centro del
escenario, donde hay cinco recipientes con tarjetas. Ellos escogen una del
tarro “Tanda de Ejercicios”, y se la dan
a Marcela, quien la lee.
Ejercicio 1:
Pongan
tres ejemplos de que las personas, cuando están bajo los efectos de un conflicto
interior, no ven lo que tienen enfrente.
-
El niño le corre a un perro pequeñito que siempre le ladra por miedo, pero
nunca lo ha mordido –dice el primer participante.
-
El sectario cree sinceramente que su país es “el mejor del mundo” –dice el
segundo.
-
El joven alucina o cree, cuando un amigo le asegura que su amistad es, hoy y
para siempre, 100% sincera.
-
Vamos a jorungar aquí –dice pensativa la animadora-: ¿Cuál es el conflicto interior?
¿Qué es lo que no se ve, qué queda opacado, cuál es la visión errónea?
-
El conflicto interior es creer –aclara el
participante tres-. El joven se equivoca, le presentan una ilusión, y él cree
que esa frase abarca todo el futuro. Si cree se equivoca, no ve que la gente
cambia: el que hoy es amigo puede cambiar.
-
Otro que lo explique
Una
del A levanta la mano y Marcela le concede el turno.
-
Yo tengo una idea para aclarar lo de
creer.
Pasa
al frente, otro la acompaña. Muestra un objeto pequeño en una mano, se las
lleva las dos atrás y las trae cerradas. Le pregunta al acompañante: ¿Dónde
está?
-
Aquí -señala el interrogado una de las
manos cerradas.
-
Eso es creer –dice la muchacha sin abrir
aun las manos-. La mente supone algo y lo da por cierto, ¡sin comprobarlo, sin
analizar la situación! Creer es un pensamiento, muchas veces en conflicto con
al relidad -la protagonista abre la mano y no hay nada-El que cree, deja de
considerar que su suposición es una idea, confunde un pensamiento, un hecho
imaginario, con el hecho real.
Todos
aplauden. Los chicos van a sentarse mientras Marcela interroga a todos.
-
¿Eso quedó claro? –y se escucha un rumor festivo
de que sí-. Muy bien –sigue Marcela-. En el caso de la promesa de amistad
eterna, la realidad es que el otro podría cambiar, y esa sola posibilidad
invalida toda certeza absoluta. Si no hay objeciones pasamos al siguiente ejercicio:
Hallen frases sinónimas, una de ustedes por cada una que yo diga:
-
Dormido en la imagen –dice Marcela.
-
Prisionero del pensar –responde un participante del equipo B.
-
Dominado por el pensamiento –sugiere Marcela.
El
participante señalado duda, y Marcela le pasa la pregunta al equipo C.
-
Perdido en su mundo interior –responde con presteza el aludido.
-
Prisionero de sí mismo –reta la animadora.
-
Sometido por su mente –responde el interpelado.
-
Muy bien. Otro ejercicio –propone y dispone la animadora-: ¿A qué se refieren
las frases del ejercicio anterior?
Los
del equipo B saben la respuesta, pero no deciden cuál de los tres debe
responder y Marcela pasa la pregunta al equipo A.
-
Se refieren al conflicto íntimo. Describen el conflicto interno.
-
Muy bien. Seguimos: Relacionen creer y conflicto íntimo:
-
Creer es un conflicto íntimo, en el presente, o en preparación –responde una
del equipo B.
-
¡Una ronda de “Perdonar es” (va señalando uno por uno a los del equipo A).
-
Perdonar
es ver
al otro sin conflicto interior, en calma, entender que el otro es una víctima
-
Es zafarse del pasado. Ayudar en lo que
resuelve o soluciona.
-
Es comenzar a jamás molestarte con el otro.
Ahora
Marcela señala a los participantes del equipo C:
-
Mudarse a vivir en el cielo.
-
Descubrir
que el
otro sufre y que debe ser ayudado amorosamente.
-
Descubrir que el otro no sabe lo que hace.
O no supo lo que hacía.
-
¡Muy bien! Una para el equipo más rápido: Relacionen entender y perdonar –instiga Marcela.
- Entender es la forma técnica de
independizarse del otro, de dejar de culparlo y quedar unido a él, mientras que
perdonar es la forma intuitiva de hacer. Entender y perdonar es casi lo mismo
–dice uno del C.
-
¿De dónde surge la risa?
-
De la holgura de la libertad
-
De nadar en la conciencia superior y hacer
piruetas en ella.
-
De saber que juegas al gato con el ratón.
A veces la mente es el ratón, pero a veces la mente es la que decide y el ratón
viene a ser uno.
-
Okey. Basta de respuestas rápidas. Ahora todos armen una escalera con los
siguientes datos dispersos -la lista aparece en la pantalla.
a) Ayudar
contento
b) No
molestarse con lo que hace el otro: vivir en el cielo.
c) Ver
que el otro es tu pareja para aprender
d) Perdonar,
comprender
e) Resolver
el ci y andar en calma. No estar dominado por la imagen.
f) Ayudar
al otro, usando la técnica que aprendiste al auto liberarte y salir.
g) Saber
que lo que vale es que el otro aprenda a salir y tome el poder.
h) Entender
al otro. Notar que está donde tú estabas.
Los
más rápidos resultan ser los del equipo A:
-
La respuesta es: e en el primer escalón, h en el segundo y luego b, d, f,
c, g, y, en la cima, la a.
-
¡Eso es correcto! A partir de un lío entre dos personas, que no aparece en la
lista, viene la solución y lo primero es resolver el conflicto interior,
calmarse, entender al otro, etc. Por supuesto, pudiéramos ordenar de manera
diferente los pasos intermedios, pero la lógica que usaron es acertada. ¿Están
cansados? ¿Nos tomamos un respiro?
Casi
todos dicen ruidosamente que no.
-
¡Ayer
se cumplió mi segundo sueño favorito de hace unos años! –exclama Katiusca, para
amenizar la mañana del sábado, mientras cocinan. Gonzalo sonríe y sigue picando
las papas-. Venía en el Metro, y escuché a una que comentaba: “La semana pasada
estuve en un “Pueblo Bonito” y su bodega tiene de todo y se camina rodeado de
cosas del campo y la ciudad, y nadie te vigila, ni te revisan a la salida. Pero
la magia funciona y no se pierde nada”. La otra no quería creer la vaina y la
testigo tuvo que explicarle:
-
“Al
entrar al pueblo, juras por tu alma que vas a respetar la vida tan bella que
está floreciendo ahí”.0
-
Si
alguien roba en un sitio así, yo le aplicaría penas especiales: ¡Prisión de por
vida por llevarse un tomate! – ofreció uno de los pasajeros, metiéndose en la
conversación.
-
Ellos
escogieron una ruta alternativa –dijo la relatora en el Metro-. La leyenda de
ese pueblo resuena tan fuerte en los alrededores, y la realidad ahí es tan
contundentemente distinta, que los que llegan entran dispuestos a respetar el
prodigio.
-
Y
a replicarlo en otros lugares –dijo Katiusca.
-
Más divertido sería que un ángel vigilara, por
si acaso –dijo Gonzalo, que está pelando una cebolla-. Y les quemara la mano a
los que se robaran algo. Por unos segundos, solo lo necesario.
-
Pero
que les picara tanto que lo devolvieran gritando: !Aquí está! !Aquí está! –inventó
Katiusca
-
Y
entonces varios de los presentes gritaran: ¡Milagro!
En
Tv Transparente, el imbatible del sábado en la mañana no se ha detenido.
-
¡Esto es Avanza y Gana, la República en
acción! –anima graciosamente Marcela-. Hagamos una tanda de Cierto o falso. “A
dice que la persona común es solo emociones sin inteligencia. B dice que sí,
que la persona común es así. ¿Se puede decir que A está adoctrinando a B?
-¡No!
–dice uno del equipo A-. El que repite algo que le parece razonable, pudiera
estarse adoctrinando con el modelo que recibió. Pero eso no obliga a asegurar
que el emisor del modelo tuviera la intención de adoctrinarlo. La actitud
receptora y creyente del receptor, su comodidad, su costumbre de creer lo que
le llega del ambiente, etc, no son lo determinante, en un caso como éste.
-
Vamos con otro Cierto o falso –sigue Marcela-: “Todo el que no te dice que
puedes despertar, entender, usar la inteligencia y hallar la salida, de la
trampa de las emociones y del pensar mecánico, te está manipulando”.
-
Falso –se adelanta uno del equipo B-: Manipulación implica doblez para
aprovecharte. Si el otro cree sinceramente que la vida es así de limitada y sin
belleza, no se puede hablar de que esté tratando de montarte en la olla.
-
“Si alguien no te enseña a entender, es porque no sabe hacerlo” –interroga
Marcela.
-
¡Falso! Pudiera no brindar la enseñanza porque no sabe que ese nivel existe. Pero
también pudiera ocurrir que sí sabe, pero escoge no enseñarte a entender
procesos porque está interesado en que no te desarrolles como persona, o porque
te cree incapaz de entender….. –responde satisfactoriamente uno del equipo C.
-
O porque cree que es muy difícil explicar ese tema –completa otro del mismo equipo.
-
O porque prefiere olvidarlo o dejarlo para después –termina de completar el
tercero.
-
¿Cómo se resuelven las peleas? Hagan un diagrama con los pasos.
En
la pantalla dividida van apareciendo los tres diagramas. Al final, entre todos
escogen la respuesta del A:
Detectarlas
– querer superarlas – aplicar la tecnología idónea de resolución.
- De Control Maestro nos dicen que
el equipo A tiene en este momento la mayor puntuación, así que vengan –anuncia
la animadora-. ¡A jugar comandando, niños! –levanta la vista y recibe una
señal-. ¿Un descansito? –pregunta Marcela y responde ella misma-. ¡Esta vez sí!
Porque es la hora de un corte, para anuncios del canal.
Se suceden en la pantalla tres videos
con promociones. La primera, es sobre el programa “¡Dime algo que no sepa!”, del
cual elogia que haya conseguido el antídoto más eficiente contra el lugar común
durante las entrevistas callejeras. El segundo, los viernes a las 8, si quieres
descansar de la presión, la cita es con “Reconciliados Hoy”, que muestra en
vivo a “los protagonistas del reencuentro y las estrategias de la integración”.
Y el último, de lunes a viernes, “El Cuarteto de la Mañana” te entrega el
secreto para pasar todo el día con energía de sobra. Tras otras informaciones y
tips, el anuncio: Sigue disfrutando de: “¡La República Avanza y Gana!”
Los del A ya están en la mesa de
trabajo central y escogen una tarjeta del tarro “Enigmas”, la leen: ¿Qué quiere
decir Verdadera República y cuál es su relación con el Paraíso?
- Bueno, ¡a responder! –anima
Marcela.
Ellos dialogan -en los otros equipos
también hay secreteos y murmullos-, y enseguida se les adelantan. Levanta la
mano y responde uno del B:
-
Es la que abandona las armas del imperio y así
deja de convertirse en uno.
- Ésa está buena, pero vamos por más
–insiste la animadora.
- No se inclina ni se deja
chantajear, jamás miente, asume el destino más maravilloso y se convierte en
una puerta del cielo
– Esa respuesta está más completa
–celebra Marcela.
- Es el comienzo del fin del imperio
–grita el otro.
- ¡Demasiado bien! Esa es una
pregunta de diez puntos –se alboroza.
Las cámaras enfocan a Piro, quien
está en el control Maestro y, junto con el equipo de producción, hace variar
la pantalla. En el tablero, el atleta puntero del equipo B avanza en su raudo
recorrido y sale de la pista amarilla, la del imperio.
- ¡Entraron de primeros a la
República! –anuncia Marcela-. ¿De quién es ese triunfo, de ellos solos?
-
¡No,
de todos!
-
Así
es –anima Marcela-. Aquí no vinimos a pelear. Esto no es una competencia donde
alguien pierde para que otro gane: todos aportan, el que aporta más viene al
frente, pero todos ganamos cada vez que alguien suma para llegar a la meta común.
Próximo reto.
Los participantes del equipo A escogen
una tarjeta del pote “Preguntas y Tareas”. Un muchacho la lee:
-
Hagan una Escalera al Cielo para ubicar el
grado de conciencia del culto o el rechazo a Colón.
-
Esa tarea parece un poco extraña, pero,
como sabemos, todo se relaciona. Vamos a hacerla entre todos. Un escalón cada
uno. ¿Quién tiene el inferior?
-
El escalón inferior lo ocupan los
adoctrinados en la escuela, que inocentemente glorifican la cultura colonial,
repiten que Colón nos descubrió y era el bueno, y que los indios eran unos
salvajes y había que matarlos a toditos, pero no se pudo –se esmera
respondiendo la muchacha señalada por Marcela.
Marcela
acepta, y le pide a otro grupo que exponga su respuesta.
-
Me toca el segundo escalón, pero tengo una
ligera aclaratoria con ese primero: creo que debemos diferenciar entre los que son
ingenuos y bienintencionados cuando piensan que los indios eran unos salvajes,
esos van en el escalón uno. Pero, los que aún piensan –en Bolivia, con el
golpe, se vio que aún hay gente que piensa así- que hay que matarlos a toditos,
van en otro escalón: son gente salvaje, matarifes, así tengan poca conciencia
de lo que están haciendo. Y van junto con los que asumen abiertamente el
eurocentrismo, son supremacistas y autoritarios imperiales, en dos palabras,
son fascistas. En este segundo escalón va una banda de asesinos que, si
gobernaran solos, disfrutarían exterminando a toda la población indígena de
América.
A todos les gusta
la objeción y habla un tercer participante.
-
En el tercer escalón, están los sectarios
anticolonialistas, en plena pelea contra los fascistas. Este sector está
formado por los que despertaron de la cultura colonial y ahora atacan a los que
permanecen en ella, los critican, los culpan, ven de Colón sólo lo malo, no
creen que haya nada bueno en él, desean el cambio de los colonizados y se
frustran, se molestan, tumban las estatuas, etc.
-
¿Por qué, si ambos son sectarios -los del
segundo escalón y los del tercero-, y están en la misma pelea, no los ponemos
en un mismo nivel? –quiere saber Marcela.
-
Estamos suponiendo que los
anticolonialistas tienen una mayor intuición del paraíso: piensan liberar a la
gente, aunque no sepan hacerlo, mientras que los fascistas quieren a la mayoría
esclavizada o, cuando menos, sumisa –responde el más rápido de los interpelados.
- A mí me gusta
–opina Marcela-. Los colonalistas están más alejados del cielo. Van en el
escalón dos. ¿Seguimos?
-
Cuarto escalón: Aquí van los que
comprenden la pugna a favor y en contra de Colón, y escogen permanecer afuera
de la ceguera y los fanatismos. Son capaces de ver lo bueno de Colón, que luchó
contra las limitaciones de su tiempo hasta demostrar una verdad tan grande como
nuestro continente, pero también le ven lo malo: fue un depredador luchando por
su sobrevivencia y vino a matar para conquistar, engrandecerse y subir de rango social.
Igualmente, ven lo bueno de los que despertaron del colonialismo, pero también
ven su lado oscuro, du sectarismo.
-
¡Excelente respuesta! –celebra Marcela-.
El siguiente escalón.
-
En el quinto escalón van los que no sólo
comprenden la guerra y ven ampliamente todo el panorama que ella ocupa, sino
que además tienen una ciencia y un método para que la humanidad supere ese estadio
civilizatorio, y lo aplican con menor o mayor fortuna. La mayor fortuna seria
generar un paraíso en la tierra.
Ok –modera la
animadora-. Mientras más subes en la conciencia, más entras en el cielo, pero,
además, con mayor facilidad lo generas. ¡Conciencia suprema equivale a Paraíso!
¡Eso te quedó lindo! Vamos a descansar con una tanda de preguntas rápidas.
Respóndanlas sin pensar, el de al lado podrá arreglarlas si hace falta. Si se
les pasa algo, los agarrará el Control Maestro. Si alguno duda, se le pasará la
pregunta a otro (Ella comienza a escoger uno por uno) ¿Qué quiere decir
adoctrinamiento?
-
Entrenamiento para formar gente que domina
-
Entrenamiento para formar dominados
-
Entrenamiento para actuar en un nivel
intermedio de conciencia.
-
Perfecto –anima la moderadora-:
entrenamiento para la guerra. ¿Qué quiere decir autoritarismo?
-
Sistema de dominación
-
¿Qué es un autoritario pasivo?
El señalado duda y
Marcela pasa la pregunta.
-
Que no está ejerciendo la autoridad, pero
está preparado para ejercerla. Todo sometido es un autoritario pasivo y todo
rebelde libertario también. Viven en la misma estructura.
-
¿Qué es un autoritario activo?
-
Un opresor.
-
Estamos elaborando un lenguaje común que
nos sirva para hablar los problemas, pero sobre todo para entenderlos y darles
solución. –explica Marcela-. Nos estamos dotando de esa herramienta. Estamos
elaborando un método para salir de nuestro mundo viejo, llámenlo caos,
laberinto, infierno…
-
Desastre -la acompaña un del A.
-
Okey. Sigamos. El sectario de izquierda
puede estar actuando por intuición de la justicia. Ponga un ejemplo. ¿Puede el
opositor sectario de derecha estar actuando por intuición de la justicia? Ponga
un ejemplo.
-
Los dos pueden estar actuando por
intuición de la justicia. Un ciudadano novato mira la niñez de la calle –se
adelanta una chica del B-, y se molesta contra el gobierno, culpa a los
poderosos, se adoctrina en contra y lleva a la izquierda al gobierno porque
supone que por ahí llegará a una sociedad justa, se ponen a recoger niños y casi
acaban el problema. Pero entonces los anticomunistas los sabotean y vuelven los
niños a la calle. Entonces otro ciudadano novato, de muy buenos sentimientos,
culpa al gobierno y se imagina que apoyando a los fascio logrará que los niños
sean atendidos, y colabora con los fascistas de buena voluntad, por intuición
de la justicia.
¡Excelente! ¡Muy
bien! –explota Marcela de entusiasmo-. ¡Ustedes hoy vinieron con todo! Ése es
el problema de los bien intencionados cuando tienen visión limitada que no les
da acceso a las soluciones estructurales. Ok. ¿El autoritarismo es una actitud
sólo de la izquierda, o es sólo de la derecha?
-
Es de todo el que no conozca el paradigma
emergente.
-
¿Qué quiere decir actitud zombi?
-
Repite lo que le dice un operador
-
No activa su conciencia suprema
-
No evalúa por su propia cabeza
-
Relación entre actitud zombi y
autoritarismo
-
El autoritario fabrica zombis. Sólo quiere
zombis –se explaya uno del equipo comandante-. Se conforma con imponer y el
zombi se deja. Ambos forman una dupla, una unidad operativa. El autoritario
puede pasar a ser sometido. El zombi es un autoritario pasivo.
Marcela no se
mantiene estática, se mueve sabiendo que es amada. Ésa es su cualidad
principal. Sabe que su movimiento, gestos, miradas, ademanes tienen capturadas
las miradas y los sentimientos a su alrededor y ejerce, como un imán, ese
poder.
-
¡En este juego estamos produciendo
conocimiento!: ¡Una teoría de las dominaciones y una tecnología para la paz!
Después meteremos a los grupos religiosos en una escalera al cielo, a ver hasta
qué punto son sectarios y cómo podemos dar fin a ese aspecto del conflicto
social.
La
pantalla muestra las diversas puntuaciones y el avance por la pista.
-
A ver. Esa última pregunta valió 50 pasos. Ya salieron también del imperio. El
grupo A pasa a comandar. Vengan muchachos. Una observación. ¿Ellos vienen para
acá por venganza, por revanchismo o castigo contra alguien? (todos hacen gestos
negadores)
-
Es para darle diversidad al momento, y
promover el liderazgo –modera Marcela-, para demostrar que todos pueden y que
todos deben desarrollarse como líderes. ¿Para qué más?
-
Para aprovechar al que está en su mejor
momento creativo.
-
Para aprender a formar una retaguardia de
relevo unida.
-
Es para practicar el relevo sin traumas.
-
¡Esa está buenísima! –celebra la
animadora.
-
Si alguien está comandando, no es porque
sabe más, sino porque le toca un rato y los demás siempre pueden corregirlo si
se equivoca.
-
Y no es para siempre, a medida que avanza
el tiempo, todo cambia. Sólo que, entre poetas, el cambio ocurre sin cismas
–concluye Marcela.
La
pantalla corta de pronto la transmisión y coloca escenas de su telenovela
estelar, cuyos héroes son los vecinos de una barriada experimental, en una difícil
pero amena tarea de aprender a cooperar resolviendo divertidamente multitud de
problemas cotidianos. La propaganda declara que los protagonistas del telefilm están
en la enigmática aventura de construir el Edén en su territorio. Enseguida
identifican el canal diciendo que no son un emisor de información, opinión y
entretenimiento: ¡son un núcleo humano de agitación cultural para la mutación, rumbo
a una nueva sociedad! Cuando se calla el identificador, aparece un mensaje
escrito:
Sigue
disfrutando: “¡La República Avanza y Gana!”
-
La próxima pregunta tiene que ver con el video que veremos a continuación.
Observen primero muchachos -anuncia Marcela.
En
la pantalla aparece un laberinto de Skinner. La voz del Control Maestro
describe lo que ocurre.
“A esta rata, le
proporcionan comida sólo cuando hace lo que el entrenador quiere, y así ella va
desarrollando todo un arsenal de habilidades.
Ella escoge lo que quiere, pero dentro del laberinto, que fue armado por
el entrenador. Utilizaremos esta situación para indagar sobre los grados de
libertad y de conciencia alcanzables”.
- Necesitamos
elaborar definiciones de libertad y conciencia, que estén en el marco de lo que
nos interesa: nuestra teoría de las dominaciones, y su método para construir el
Paraíso entre nosotros –dice Marcela-. ¿Qué quiere decir libertad? ¿La rata
tiene libre albedrío? ¿Qué quiere decir conciencia, la rata del laberinto tiene
conciencia? Una respuesta por grupo.
- La rata del
laberinto tiene una libertad condicionada –comienza una chica del grupo A-.
Libertad para escoger lo que le dictamina otro. No es libertad para ir adonde quiera,
en el sentido humano. Quizá ella no se plantea ir a otro lado, pero un humano
sí lo haría. Por otra parte, ella no es capaz de pararse frente al laberinto y
ver lo que uno ve: que la están manejando.
Marcela señala a
los del grupo B.
- Parece que ella
no se plantea ir a ningún otro lado sino comer. Y suponemos que, si la
pusiéramos afuera de la caja, no vería la diferencia, no comprendería lo que
ocurre: si es así, su conciencia tiene un límite que le impide abarcar una
comprensión plena de lo que le están haciendo.
- Su libertad está
condicionada y su conciencia tiene un límite: ¿podemos llamar a eso conciencia
superior? Que lo diga el grupo C:
- Si lo que
queremos es construir el cielo, entonces podemos llamar conciencia superior a
la capacidad de pararse a ver, lo más posible, y determinar lo que es bueno, no
sólo para uno, sino para todo el planeta: conciencia superior es la capacidad
para determinar lo que construye un cielo.
- ¿Y qué quieres
decir con “cielo”?
- Es el lugar
donde nadie domina y donde disminuye día a día el sufrimiento –responde el
muchacho del Grupo C señalado por la animadora. Ahora ella señala al grupo B.
- Definan
conciencia superior –dictamina Marcela-. Recuerden que un sectario puede hacer
“un llamado a la conciencia”, y estar refiriéndose a la conciencia que él
tiene, a su visión parcial de los hechos, que le da la razón a él contra otra
secta. Es decir, cuando llama a la “conciencia” está llamando a la guerra.
- Conciencia
superior, en nuestro juego, es la que supera el conflicto, la que trasciende la
vieja sociedad y ayuda a fundar una nueva en el presente –responde un participante.
- O sea que
tenemos conciencia relativa (en la pantalla, señala el sector del segundo y el
tercer escalón, donde están los sectarios enfrentados), que es conciencia en un
punto intermedio de la escala, y conciencia superior, que es la que supera el
conflicto y funda el paraíso (en la pantalla, señala el sector del cuarto al séptimo
escalón). También estamos viendo cómo lo que construye uno de nosotros, ayuda a
que los otros descubran más. No competimos por el conocimiento, sino que todos
colaboramos, agregamos segmentos, nos ayudamos a aprender: somos una unidad de
aprendizaje conjunto para beneficio mutuo.
-
¡Somos uno! –se oye una voz del grupo A
- Muy bien -se
reorienta Marcela-. Hallen la diferencia entre conciencia superior y
adoctrinamiento.
- Adoctrinar es
llevar hacia el conflicto, es crear conciencia relativa. Eso es diferente a generar
la conciencia superior, o direccionar hacia ella, que es sacar del conflicto y
elevar al cielo.
-
¡Búsquenle sinónimos a “crear una conciencia superior”! –exhorta Marcela y se
oyen diferentes voces.
-
Elevar de rango, ascender.
-
Emancipar, embellecer.
-
Ennoblecer
-
Divinizar
-
Liberar.
-
Okey. Y quien libera, es un Libertador, ya no es un Guerrero Reptiliano. ¿Quién
se está aburriendo? (Marcela señala a uno que levanta la mano en joda) Escoge
una estrategia estructural para impedir la proliferación del fascismo.
En
la pantalla aparece un listado
Opción A) matarlos
Opción B)
empoderar a la mayoría sensata
Opción C) dejar
que gobiernen para que se desprestigien
El participante escogido
señala la opción B y todos aprueban y aplauden.
-
Okey. ¿Se están divirtiendo? Este es el juego del pueblo comandante. Estamos
demostrando que el conocimiento más decisivo es sabroso, que aprender puede ser
una delicia. Y lo estamos haciendo entre todos. Como se dijo al principio: “¡Estamos
transcurriendo en la nueva sociedad!” Nos estamos formando líderes. Jugamos con
el saber sobre nosotros mismos. Nos divertimos juntando el mayor tesoro y
repartiéndolo. Próxima pregunta: Relacionen conciencia y punto de vista
- El grado de
conciencia puede ser convertido en un punto ciego de vista y base para un
enfrentamiento –dijo uno.
- Dilo con un
ejemplo, que quede claro para todos.
- El que ayer
veneraba a Colón y descubrió que el Almirante vino a saquear y asesinar, elevó
su grado de conciencia. Hoy es más
consciente que ayer, pero si se queda ahí y no crece hacia la conciencia plena,
queda enfrentado con los que siguen adoctrinados y quieren tener estatuas de
los conquistadores por ahí en las plazas.
- Su nuevo grado
de conciencia, lo lleva a un enfrentamiento. Aclarado. ¿Toda conciencia en un
punto intermedio es un punto de vista? –preguntó la Moderadora.
-
Sí
-
¿Todos los puntos de vista son ciegos?
-
No.
-
Defina punto de vista ciego
-
Es el punto de vista desde el cual no se
ve la conciencia superior, y que es tomado como base para un enfrentamiento.
-
Hora de un corte. Vamos y ya venimos.
“¡Las novelas que
dan poder!”, exclaman las promos del bloque de dramáticos del canal. No somos un difusor de información, entretenimiento
y opinión. Somos un foco especializado para la agitación cultural rumbo a la
Nueva Sociedad. Nuestro interés esencial es la mutación. Seguimos presentando:
“La República Avanza y Gana”.
- Hagan una Escalera donde queden
situados los supremacistas blancos de Norteamérica, que exigen –con armas en
las manos-, en calles y parlamentos, su derecho a andar libremente durante la
pandemia, abrir los cines y las discotecas y hacer caso omiso a las
cuarentenas. Invocan la libertad personal, pero no hablan de redistribuir la
riqueza durante unos meses para garantizarles a todos una renta básica, a fin
de que la mayoría no se vea obligada a salir por comida y enfermarse. Y encima ofrecen
su medida como una solución civilizada ejemplar, como una cumbre ética de la
sociedad.
Los ágiles participantes van
agregando sus aportes para la nueva construcción.
-
En
el escalón inferior de esta escalera, estamos colocando a los que contraen el virus
y lo propagan sin siquiera darse cuenta de que son una amenaza; son la ausencia
total de consciencia al respecto: vida animal libre inconsciente.
-
En
un segundo escalón están los que se someten por temor a las regulaciones
gubernamentales de confinamiento, para que no los castiguen. Con sometidos así,
se puede construir un imperio, pero nunca un paraíso.
-
Y
en el siguiente escalón van los supremacistas blancos, los que desprecian a los
pobres y no les importa contaminarlos y que se mueran.
-
Algunos
hasta dicen que la vida no se puede parar por estar protegiendo a los más
torpes, tontos y desharrapados especímenes humanos.
- Aquí van también los que quieren
deliberadamente que muera mucha gente, ancianos, latinos, mestizos…..
- ¿Qué los mueve? –quiere saber
Marcela.
- Son muchos factores –responde el
interrumpido-. Se puede hablar de desprecio, pero en el fondo hay temor: aunque
ya tienen muchísimos bienes, les preocupa pensar que no alcanzan para todos y
hay que seguir acumulando, excluyendo y matando, sin importar cuantos
desvalidos caigan.
- Lejos de pensar en un paraíso,
aportan voluntariamente para la fabricación de un cementerio de pobres –aportó
otro participante.
- ¡Pero, ahí falta algo! –agitó el
avispero Marcela-. Nadie ha mencionado el papel de la acción rebelde ciega en
esto. En este programa no le dedicamos tiempo a los niveles de acción. Vamos a
subsanarlo. ¿Hasta qué punto este grupo anti vacuna actúa por llevarle la
contraria ciegamente a la autoridad? ¿Alguien puede aclarar eso de los que se
enredan con las normas?
- A un niño tú le dices que no
brinque en los muebles, y se para si lo castigas suficiente. Si no, puede
aparentar sumisión mientras tú estás por ahí, pero cuando no estés irá a hacer
lo que quería: brincar. Lo contrario a la norma que le diste.
La acción contraria es inmadura, un
acercamiento a la realidad, pero sin comprensión, sin calma para evaluar, sin
diagnóstico. Es acción ciega. Es un nivel intermedio entre el dominado por la
imagen y el que la elimina.
Para que hubiera libertad, tendría
que haber eliminación de la imagen de una autoridad enemiga que impone, y una
evaluación calmada de la situación. Pensar con la propia cabeza. Pero el
rebelde ciego no hace eso. No tiene la costumbre ni el método ni la inclinación
a buscar la verdad. Obedece a sus imágenes que le dicen: “haz lo contrario y
serás libre”.
- En este caso –aventuró otro
participante aventajado- los que no se vacunan ni quieren tapabocas, podrían
estar llevando la contraria, oponiéndose ciegamente a la autoridad, lo cual no es ni libertad plena ni
conciencia. Es rebeldía ciega.
- En un escalón más arriba, el
cuarto, podemos colocar a los que obedecen la regulación porque la dictó el
gobierno y son sus partidarios: actúan por espíritu de grupo, o por
autoritarismo. Los estamos colocando por sobre los supremacistas, porque, se
supone que un gobierno revolucionario, aunque padece el autoritarismo y
pertenece francamente al paradigma dividido –lo cual garantiza la guerra-,
tiene un sentido social, no sostiene un individualismo desintegrador ni un
sálvese quien pueda, sino un intento, fallido e insuficiente, pero intento al
fin, de velar por todos.
- En el quinto escalón de la
escalera, más allá del autoritarismo y el anarquismo, van los que acatan las
normas por intuición del bien. No son autoritarios ni partidarios, tienden a la
conciencia más plena.
- En el sexto escalón, están los que
ven el panorama completo y actúan por comprensión del proceso en marcha. Estos
no necesitan que los obliguen, son libres cuando eligen lo mejor para ellos y a
la vez para los demás. Diga o no el gobierno que la mascarilla es obligatoria,
ellos la usan voluntariamente, no obligados, sino porque entienden el problema
y no quieren contaminar a nadie ni que el virus se propague. Su inteligencia
les da para actuar, pensando por su propia cabeza, y comandando las acciones
hacia donde ganan todos.
-
¡Un
momento! –los para Marcela-. Por un lado, esos dos últimos escalones ¿no son lo
mismo? Me parece que no están definidas las diferencias. ¿Por qué tienen que ir
unos en el quinto y otros más arriba, qué los diferencia? Por el otro tengo una
pregunta. Me imagino que puede haber
gente que, por un lado, no comulgan con los supremacistas rebeldes, están
claros al respecto. No actúan por esa rebeldía ciega, pero, por el otro, desobedecen
las medidas autoritarias, por deseo de ir contra el autoritarismo
gubernamental, a causa de una intuición de la libertad. No poseen una idea
clara de la libertad ni una consciencia plena, viven en el marco del conflicto,
en la rebeldía ciega, pero muestran una tendencia hacia el objetivo libertario,
lo que humaniza su elección. ¿Dónde los colocarían?
-
Los
que acatan las normas por intuición del bien son unos. Los que saben llegar a
la conciencia plenamente, entendiendo, evaluando, estudiando las situaciones,
esos son otros, y ascienden a la mayor conciencia. Estos son diferentes, pueden
manejar su conocimiento, sistematizar sus respuestas para manejar las
situaciones.
-
Están
seguros, no es sólo intuición del bien. Es conciencia del bien.
-
Esa
está muy bien respondida. Pero falta la segunda pregunta. ¿Dónde colocarían a
los que se oponen a las normas sanitarias masivas, no usan tapabocas, no se
vacunan, no acatan cuarentenas, pero no son supremacistas ni rebeldes ciegos.
Sólo que se guían por una cierta intuición contra el autoritarismo
gubernamental, que es también una intuición hacia la libertad.
- Yo los colocaría debajo de los que
acatan las normas por intuición del bien. Porque estos, aun intuitivamente,
están más cerca del bienestar común. Entorpecen menos la inmunización de
rebaño. Hacen menos daños a los suyos y a los demás.
- Okey. Ahora supongamos que, de los
ciudadanos del sexto escalón, que ahora serán los del séptimo, unos se aferran
a este tramo como a una religión y no son capaces de poner en duda su elección.
¿Cómo quedaría la escalera?
- Los religiosos rígidos quedarán en
un estrato inferior, y en el grado superior, en la cima de la escalera, estarán
los dispuestos a cambiar su grado de conciencia, si algo los convence de que
pueden mejorar.
Todos aprueban.
-
Como
se ve, queda develado el nivel de los supremacistas: son rebeldes contra las
normas, pero ajenos a la conciencia más plena posible. Dejan ver su faz de
opresores encubiertos.
-
Están
situados en el nivel dos, muy cerca del escalón inferior de la conciencia,
junto con ellos, entre los más alejados del cielo de la tierra. No son una
cúspide civilizatoria ni cultural. Son la barbarie más escandalosa y
aleccionante.
-
Son
autoritarios, candidatos a fundar campos de concentración, no paraísos. Su
reclamo de “libertad personal” es del nivel de las marchas nocturnas nazis, que
van en sentido contrario al Edén Terreno.
-
Pero, nosotros, sí hemos llegado adonde
queríamos: a la comprensión de estos procesos, que son vitales para construir
en nuestros barrios la armonía. ¿Quién ganó aquí hoy?
-
¡Todos!
–se oye el clamor de las voces juntas.
En la pantalla gigante, los punteros
de cada grupo, cada cual desde el lugar en que estaba, terminan el recorrido
por la pista azul de la República y llegan al recuadro ovalado de El Paraíso,
de color violeta. Los tres atletas levantan el brazo y con el puño señalan y
celebran la victoria de todos.
Marcela: Con esta tarea terminamos
por hoy. Los felicito. Creo que ya son un hermoso equipo con una excelente
preparación. Para los que no lo sabían, todos
ellos vienen de un mismo barrio. Su comunidad puede estar muy contenta
con el trabajo que ha hecho todo el barrio al prepararlos. Y se van a
beneficiar muchísimo del entrenamiento que se han dado para darle brillo a este
programa. Podemos asegurar que pasarán con éxito a las siguientes etapas del
proyecto “Barrio Feliz”. ¡Cuando independicen el barrio, me invitan a la
fiesta!
Se voltea hacia la cámara y habla a
los televidentes.
-
¡Como
todos saben, este programa ayuda a formar gente para fundar los nuevos barrios,
según el “Proyecto Barrio Feliz”. Los que estén interesados, busquen nuestras
direcciones de contacto. ¡Hasta un nuevo
programa, chao!
Mientras se despide el programa,
aparece una lista de lo que han acumulado en bienes. Algo que ellos habían
pedido, insumos para un puesto de alimentación. Un…
Capítulo 2 Juego de Mesa
Alexis está sentado a un gran mesón,
sobre el cual se halla un enjambre de pequeñas tarjetas que él está
seleccionando. En un lado hay un tablero de hule o algo parecido, con un diseño
idéntico al que lucía el juego televisado “La República Avanza y Gana”.
Desplegados en el tablero, están los cinco recuadros que albergarán las
tarjetas, cada uno con su nombre: Enigmas, Tareas, Conocimiento Propio, La
República y El Paraíso.
Está empeñado en diseñar una versión
en físico de “La República Avanza y Gana”, para los que gustan de sentarse a
jugar en una mesa, entre amigos. Piensa que los niños de nueve años ya podrían
compartir el juego e irse enrolando en el arte de entender y solucionar en
armonía, tal y como hasta ahora se han adiestrado para comprar propiedades y
ganar sin misericordia arruinando contrarios, todo para divertirse.
Entra Marcela y se le guinda del
hombro para observar lo que hace.
-
¿Qué
te parece ésta? –agarra de la mesa una clasificada como “El Paraíso” y la lee-: ¿Qué quiere decir problema estructural? ¿Cómo
se resuelve un problema estructural?
-
¡Demasiado
larga! No parece cosa de juegos. Quizá una sola pregunta, ¡porque ahí hay dos
en la misma tarjeta!
-
Pero,
además, se supone que en el paraíso ya sabes eso. Tienes razón. Creo que mejor
es que, en el Paraíso, estén sólo las que jueguen.
Ellos mismos hicieron el montón de
barajas, por un lado la pregunta y por el reverso las respuestas. Tipearon e imprimieron
con primor. Pero ahora les toca llevar el experimento a un grado más elevado de
elaboración.
-
Me
cuesta deshacer todo lo que hicimos -dice Piro.
-
Todo
no. Unas quedarán, otras serán mejoradas. Además, las hicimos para esto. Para comenzar
y luego perfeccionarlo. Y si te cansa, podemos delegar. ¡Tú eres el que está
empecinado en que tienes que hacerlo tú mismo, pero podemos dejárselo a alguien
que esté más desocupado!
-
Y
así nos ocupamos nosotros de otra cosa –comienza él a acariciarle los brazos,
el cuello. Pero se detiene y agarra otra
tarjeta y lee.
-
¡Existe
la separación de poderes en la democracia avanzada?
-
¡Bótala!
–exclama Marcela-. Es muy técnica. Además –voltea la tarjeta y observan la
respuesta tipeada-. La solución está demasiado larga. Dos párrafos. Ahí se
pierde toda la noción de diversión. ¡elimínala!
Él la pone en un tacho para un
posible reciclaje. Toma otra:
-
“Te
llega un sobresalto de causa indefinida. ¿Qué haces con él?”
-
Ésa
sí está bien. Esas son cosas del Paraíso, permanecer resolviendo. Lee la
respuesta.
-
“Lo
dejas ir. Sabes que es un ligero recuerdo del mundo en que vivías”
-
Perfecto.
Ésa respuesta es cortica, es verdadera y no fastidia. Sirve para conservar una
vida divertida. ¡Aprobada!
-
Vamos
a cambiar de montón, para invocar la variedad –agarra una de “Conocimiento
Propio” y la lee: “¿Cómo se desarma un Mecanismo de Dominación?”
-
Está
bien. Un texto adecuado al título. Pregunta concisa sobre un conocimiento imprescindible
convertido en juego. ¿Y la respuesta, voltéala a ver?
-
Como
todo conflicto social: uno de los focos se sale primero de la Estructura y
ayuda al otro a salir.
-
Está
bien –aprueba Marcela-. No es larga, da para evaluar. Déjame a mí agarrar una
“¿En qué se parecen la Acción Libre Infantil y la Acción Libre Consciente? ¿En
qué se diferencian?”
-
La
pregunta está bien. Pero, vamos a ver la respuesta –medio aprueba y conmina
Piro. Al ver ambos el reverso desaprueban
-
No,
así no sirve. Las dos respuestas en una sola tarjeta lo hacen ver escabroso.
-
Vamos
a separarlas en dos tarjetas –acepta Marcela-. El juego es el juego y hay que
respetarlo.
Él le está como masajeando el cuello
y ella se estira sensual. Se sienten cercanos, contentos,
-
¿No
te provoca pensar en los que están solos ahora? –dice Alexis.
-
A
mí no. Yo estoy bien aquí. Ellos que vean a ver qué hacen. Cada quien está como
mejor le parece –se esquiva ella.
-
Hoy
también quiero ser egoísta en este momento, para celebrar que te tengo y que
soy el ser más afortunado de este planeta. Este minuto de amor es mi ritual de
gracias a la vida.
-
Tenemos
demasiado. Es como para ponerse a llorar de la alegría. Pero yo prefiero
celebrarlo contigo –se le monta encima, como una jineta.
-
Yo
lo voy a celebrar escogiendo otra tarjeta, pero de este montón, a ver si en
verdad este jueguito divierte tanto como estoy dejando de jugar contigo.
-
Aquí
sigues jugando conmigo. Jugamos juntos. Lee –ordena ella.
Apenas ven la tarjeta la desechan.
El texto de la pregunta está abarrotado de letras. Por atrás está igual, ni lo
leen. Piro la pone en el tacho del reciclaje. Agarra otra.
-
¿Qué
consecuencias acarrea no poseer el Código de Uno?” –lee Piro y voltea a ver la
respuesta. Hay una corta y una larga, excesivamente explicativa.
-
Lee
la primera parte nada más, a ver –propone Marcela.
-
Quien
no tiene el Código de Uno, no lee bien la realidad, ni puede cambiarla a
profundidad.
-
¡Déjala
hasta ahí! Con eso basta. Los jugadores que decidan si le piden un ejemplo o
algo más. Pero, con las tarjetas no los podemos asustar, ni fastidiar.
-
¡Hay
que respetar al que está jugando! –exclama Piro.
El escoge una de “La República”,
pero ella se para y se dispone a salir
-
No
juego más. Tengo hambre.
-
¿Lo
tomo como que el juego no es divertido o qué?
-
¡Claro
que es divertido, tonto! Yo entré a darte una vueltica y me quedé todo ese
rato. Pero ahora quiero revisar la nevera, a ver qué hay. De aquí a un rato
vuelvo a supervisarte.
Desde el principio establecieron
que, si ellos dos se divertían, entonces cabía la posibilidad de que sirviera
para que otros se divirtieran.
Ella está cocinando y él se le
acerca con un puñado de cartas en la mano. Primero le acaricia el cachete con
la cara y la menuda y poderosa cintura con la mano libre.
-
Éstas
son de La República –y lee-: “¿Qué quiere decir proactivo?” –ella hace un gesto
de que Más o menos, y se queda esperando la respuesta. Pero no les gusta por
larga y enrollada, así que la reformulan-: “Que responde sin acudir al arsenal
automático de su memoria”.
-
Déjala,
pero en observación –dice ella, aún inconforme-. Saca otra.
-
“¿Cuáles
son las claves del trabajo feliz?” –lee Alexis Birongo.
-
Ésa
vale. Lee a ver que respondimos ahí –dicta ella y él obedece.
-
“Haces
lo que escoges contento, eres tu jefe o un socio, amas al consumidor de tus
productos, proteges al ambiente como a ti mismo”.
-
¡Bravo!
Ahí nos graduamos. Es cortica, no asusta, resume y da para divertirse.
-
¿Qué
vamos a comer? ¿Te ayudo en algo?
-
Creí que estabas muy ocupado en eso.
-
Sí
estoy. Pero no sólo de paz vive el hombre.
-
Hazme
la siguiente o calla para siempre.
-
“¿Las
metrópolis imperiales albergan sólo súbditos? ¿La periferia alberga sólo
Ciudadanos Libres?”. Yo las separaría.
-
Lee
para ver –insta Marcelina Tot.
-
En
la periferia habitan innumerables súbditos imperiales. En las metrópolis del
imperio hay muchísimos Ángeles Terrenos.
-
Está
bien. Es concisa. Combinan juntas –dictamina ella.- Se me ocurre una: ¿Qué hace
la República con los que quieren exterminarla?
-
Está
bien. Muy necesaria. Aquí va tu respuesta: La República Verdadera ama: ampara y
cuida a todos, incluso a los que pretenden destruirla.
-
¡Aprobada!
Ahora déjame picar esta cebolla, a menos que quieras llorar conmigo sin ninguna
necesidad.
Él se queda a cierta distancia y
ella se pone a picar los aliños.
-
¿Cuál
es la causa principal del capitalismo de estado?
-
Léelo
tú. No, déjame adivinar qué pusimos….. Que el pueblo aún no ha producido
Empresarios Nobles. ¿Acertado o verdadero?
-
¡Ésa
es! Acertada.
Al rato, él viene adonde ella está,
en el sofá, viendo videoclips en televisión.
-
¿Otra
vez? –le dice ella, pero es en broma y enseguida lo corrobora-. Miamorquerido.
Mimundoadorado –y se arrumacan un ratico hasta que él lanza la primera pregunta
de la tarde.
-
¿Por
qué la V República se puede dar el lujo de cuidar, incluso a los que quieren exterminarla?
-
Ah,
Ésa está buena. Combina con la que te di hace poco –celebra ella. ¿Y la
respuesta?
-
Porque
tiene un número suficiente de Ciudadanos Nobles, que garantiza su permanencia.
-
Cierto.
Pero, habría que buscar una forma que aclare más. Así como está no convence, no
entusiasma para que todos quieran ser de ese núcleo duro.
-
Quizá
podamos lograrlo combinándola con otras preguntas que refuercen.
-
Me
gusta esa idea.
-
A
ti siempre te gustan mis buenas ideas.
-
¿Y
qué quieres que haga?
-
Quiero
que me ames por cinco minutos. Aunque no estoy en la fábrica.
-
¡Claro
que estás en la fábrica! ¡Estamos produciendo juegos al por mayor! Pero yo no
soy tu Amanda. Soy tu jefa, y no te voy a dejar irte tan rápido.
-
Como
usted quiera, jefa. Estoy a su entera disposición.
-
Caraj,
qué rápido se deja convencer este obrero de la diversión. ¡Anda a trabajar aprovechador!
En la noche él llega con el mazo
completo.
-
¿Todavía?
–pero enseguida, solícita-. Mi cielito. ¿Todavía estás trabajando?
-
No.
Ya terminé –él se sienta a su lado.
-
Por
ahora. Hasta la próxima revisión.
-
Así
es. Vengo para acá a tiempo completo.
-
Por
mí, tengo todo el tiempo para perderlo.
-
¿Conmigo?
¡Qué bueno!
-
Patricia
me pidió permiso para hacer ella el libro de las Escaleras. Yo le dije que
bueno. Pero que no se metiera con el juego de “La República” en físico, que eso
lo estábamos haciendo nosotros. Bueno, que lo estabas haciendo tú, que es lo
mismo.
-
Me
agrada ese vuelco que se le dio al asunto. Separar las escaleras para un
programa aparte, y que en el tuyo no aparezca casi ese tema. Pero sacarle full
provecho a esa herramienta desde la otra instancia.
-
Y
Patricia está encantadísima con su debut. Me mostró lo que está escribiendo,
con dibujos, diagramas, ilustraciones y muy pocas letras, con el título de su
programa. Me gustó el diseño: medio infantil, accesible, colorido. Encaja en el
concepto. Esa chica es brillante.
-
Cuando
la vieron demostrando en las pruebas lo que tiene, todos los ejecutivos
quedaron encantados –dice Birongo.
Capítulo 3 “Escaleras al Cielo”
El
promocional lo anuncia como “¡El juego más divertido de la televisión
nacional!” En realidad es el más pujante de la Red Transparente. Ya casi
compite con el programa de la Princesa Aruyani Iratotumi. No participan equipos
sino invitados individuales. Hoy hay
tres chicas y dos muchachos, cada uno trabaja en su computadora y los
progresos, intentos, borrones y correcciones se van viendo en la gran pantalla
del programa.
-
Vamos a hacer una escalera que combine los grados de amistad y la producción de
bienes útiles –invitó Patricia hace un instante y los cinco emprendieron la
búsqueda. La cámara enfoca y agranda el recuadro ganador. La participante que
primero terminó está explicando lo que hizo, mostrado en la pantalla.
-
En el escalón inferior, están los que
depredan sin fabricar nada. En el siguiente, los enemigos que fabrican algo. En
el tercero, los amigos que no fabrican nada. Y en el escalón superior los
amigos que sí fabrican algo útil.
-
¿Qué dicen los demás, no hacen falta
precisiones, correcciones?
Todos
convienen en que está bien, pero hay dos que tienen otros tipos de enfoque,
también válidos.
-
¿Qué pasa con los amigos que no fabrican nada? ¿No convienen menos que los enemigos
que fabrican algo? –pregunta Patricia.
-
No, porque los que ven enemigos pudieran fabricar armas. Mientras que los
amigos pueden crecer hasta volverse fabricantes de bienes necesarios.
-
¿Y en qué lugar se encuentran aquí los mendigos? –pregunta Patricia.
-
En el tercer escalón. Entre los amigos que no fabrican nada.
-
¿Quiere decir que un mendigo amigable está más cerca del cielo que los enemigos
que fabrican algo, por ejemplo, con los que fabrican trigo e inundan el
mercado?
-
Por supuesto. Porque si ve enemigos, teme y pudiera fabricar armas,
transgénicos o usar agrotóxicos.
-
Lo importante no es que fabrique trigo en abundancia, sino que tenga todo el
cuidado y no nos envenene, que no ponga el dinero por delante –la ayuda
Patricia-. ¿Quién explica la distinción que ha estado haciendo ella, cuando
dices, “el que ve enemigos”?
- Cuando una
persona dice “El enemigo”, está situado en una guerra, y se refiere a sus
contrarios. Cuando dice el que ve enemigos, puede estar en un grado alto de
conciencia y observando a alguien que está en el nivel de lucha.
- ¿Por qué dices “Puede estar? ¿Por
qué no aseguras que está en un grado alto de conciencia?
-
Porque pudiera estar repitiendo la frase “el que ve enemigos” como una moda,
como un cliché. Si está repitiendo como un loro, no está en un grado alto de
conciencia.
-
¡Muy
bueno ¡ Una pregunta: ¿Qué es hacer Escaleras al Cielo? Yo respondo una: El
arte de colocar cada cosa en su lugar –dice Patricia. En la
pantalla aparecen pregunta y respuesta-. Necesito tres respuestas más. ¿Quién
las da? –los muchachos escriben aprisa.
-
Ir aclarando las ideas para subir en la escala del conocimiento.
-
Ascender hacia la meta con rumbo cierto.
-
Sacar tus pasos del área de sombras.
-
Está bien –acepta Patricia-. Este programa
está atrayendo a los que crecen. A toda una nueva generación que quiere innovar
e inventar, emprender los caminos sin trabas, superar errores y, sobre todo,
ennoblecer la vida. Pero, sobre todo, está sirviendo para seleccionar a los
cuadros de una revolución noble, para escoger a la nobleza popular que dirigirá
al país. ¿Qué es una herramienta? ¿Las
Escaleras al Cielo son una herramienta, por qué?
-
Una herramienta sirve para trabajar –interviene un muchacho que no había
hablado todavía-, facilita las tareas, ahorra tiempo. Las Escaleras son una
herramienta, parte de un método que permite volver la vida más interesante y
divertida.
-
¿Qué otras herramientas hay en el Método de Uno, además de las Escaleras al
Cielo?
-
Los niveles de acción, las trampas de tiempo, los mecanismos de dominación.
-
¿Para qué sirven los niveles de acción?
-
¨Para ubicar el estado de la división en una acción. El estado de las
contradicciones internas.
-
¿Quién lo explica con un ejemplo?
-
Una persona se pone el tapabocas, pero es porque no quiere que el gobierno lo
castigue. Conocer los Niveles, permite ubicar que ese miedo es sumisión simple.
El egoísmo de protegerse uno solo.
-
¿Y cuál es el problema con eso?
-
¡Que no sirve para construir una sociedad sólida: gente con miedo no construye
algo sano –dice una muchacha.
-
Es acción auto-defensiva legítima, pero de escaso poder comunitario –dice un
muchacho-. No sirve para proteger a todos: no conserva la especie, y los
humanos necesitamos desarrollar un nivel que nos conserve, o corremos el
peligro de desaparecer.
-
Conocer los Niveles, saber detectar la acción temerosa y saber que hay algo
mejor, nos ayuda a no engañarnos.
-
¡Déjenme poner este ejemplo –dice un jovencito de chaqueta azul-: un padre
amenaza al niño, lo asusta o le canta una cartilla y cree que ya lo educó.
Luego se sorprende de que, cuando él no está, el niño hace todo lo contrario. O
nota que, en compañía de ciertos amiguitos, se va para los lados. Si hubiera
conocido los niveles, habría sabido que no educó: sólo amedrentó.
-
Se hubiese ahorrado la sorpresa, el disgusto final. Ahora sí está quedando
claro para qué son las herramientas. Sirven para resolver problemas. Facilitan
el trabajo. Nos ayudan a ser eficaces. ¿Le ponemos algo más?
Una
chica delgada de lentes que no ha intervenido levanta la mano. Patricia la
autoriza.
-
Saber detectar la Acción temerosa y conocer que no es sana, saber que la
autodefensa ciega, o egoísta, no sirve para constituir una república, también
nos permite diseñar las políticas
públicas: saber que no podemos conformarnos con la respuesta miedosa de los
ciudadanos y disponernos a sembrar conciencia, a facilitar el conocimiento para
que las personas y las comunidades actúen, no por temor a un castigo, sino por
conciencia, por inteligencia gregaria. En el caso de la pandemia, para que
nadie se contagie.
-
Eso último ya sería salir de sí, de la respuesta limitada. Llegar a los demás y
tratar de protegerlos. Algo mejor que el egoísmo de protegerse uno solo
–comenta Patricia-. ¿Para qué sirve nuestra herramienta Escaleras al Cielo?
-
Sirven para ubicar el grado ético de un hecho. Para disolver cualquier duda que
se presente respecto a su rango ético.
- Bien. Podemos
hacer escaleras al cielo para situar cualquier hecho debatible, el culto a la
personalidad, el sectarismo, cuándo el poder es o no popular. ¿Quién sugiere una
escalera y la hacemos entre todos?
-
¡Yo, yo, yo –se adelanta una chica negroide.
-
Date. ¿Cuál es el tema?
-
Yo quiero saber si es sectarismo querer que todos sean chavistas.
-
¿Por qué quieres saber si eso es sectarismo?
-
Para saber si eso ayuda a fundar una nueva sociedad. Para saber si un deseo como ése, ayuda como
acto revolucionario o no.
- Ceo que para eso no necesitamos
una Escalera –dijo el muchacho de chaqueta azul-. Basta con tener definido lo que
es sectario. Si ser chavista es ser sectario, entonces sus ganas de que todos
se metan en ese nivel, es sectarismo.
- Oye, qué bien -acepta Patricia-.
Pero falta algo. ¿En verdad está claro qué quiere decir sectario? Dilo tú
–señala a la chica.
- Sectario es el que tiene un grado
intermedio de conciencia, y cree que está en el tope. No cambia, porque cree
que no hay nada mejor por encima, niega una conciencia más plena que la de él,
y choca con todos los que están en ese escalón.
- Choca con todos los que no están
en su mismo grupo –la ayuda el de la chaqueta azul.
- Yo preferiría verlo con una escalera
- ¿Por qué?
- Para ver qué tan lejos está el
sectario de la conciencia plena, y así determinar su error de querer convencer
a todos.
- La escalera no hace falta. Ya
sabemos que todo lo que hace el sectario es sectarismo.
- Bueno. Yo creo,
con el compañero, que no hace falta la escalera. Pero coincido, contigo, que
nos facilitaría la explicación. Hazla tú misma, pero sin extenderte mucho.
-
Primer escalón 1) los inocentes,
escalón 2) los sectarios en la pelea, escalón 3) los pacifistas rendidos, sin
herramientas ni estrategia, escalón 4) los pacifistas que buscan salidas pero
no las encuentran, escalón 5) los libertadores, ya dotados de herramientas y
método, pero sin éxito público, escalón 6) los que tienen éxito liberando en
pequeña escala, y, en la cima, los libertadores que tienen éxito en gran
escala: el séptimo cielo.
-
Bueno
–concluye Patricia-. Creo que te saliste con la tuya: ¿Queda establecido que
querer que todo el mundo se meta en el segundo escalón, creyendo que es el
superior, es sectarismo y es un error?
Todos dicen sí,
cada cual a su manera, con gritos, asintiendo con la cabeza, haciendo un gesto
de,
-
Desear
que todos sean chavistas, es un ejemplo de sectarismo. ¿Podemos poner otros? –propone
Patricia.
-
Lamentarse
de que la mayoría se quede afuera.
-
Culpar a los que no han entrado
-
¿Por qué es sectarismo desear que todos sean chavistas, lamentarse de que eso
no ocurra y culpar a los que no han entrado?
-
Porque es pensar dividido, fabricar a un contrario.
-
Porque implica no comprender a los diferentes.
-
Es separarse, querer reducirlos y crear conflicto, impide estar unido,
tratarlos con acción amorosa y comprendedora, mantener la alegría y
enamorarlos, ayudarlos a comprender y finalmente unirlos.
-
¿Por qué es mejor la acción amorosa que la
agresiva?
-
Porque la agresiva no funda el cielo.
-
No me convence del todo -discutieron ese día lejano los Promotores-. Se
esfuerza, pero no es sincero. Su esfuerzo miente, me parece. No que mienta en
su verdad íntima, quizá ama apasionadamente el proceso de cambios: hablo de su
esfuerzo. El problema es que él quiere ser y se esfuerza. Una persona fresca no
se esfuerza: es. Tienes razón. Él está en el camino de adquirir la aprobación de
los demás. Está tratando de ganar puntos,
de que confíen en él. Eso le quita majestad, belleza. Una persona tranquila no
los necesita, está ahí. Es sincera y basta. Él quiere demostrar que está del
lado adentro –dijo el tercer ejecutivo-. Ella, en cambio, no tiene un afuera ni
un adentro. Está, tiene lo que tiene y sabe que le falta pero aprende y eso le
basta para calmarse. El que está tranquilo se respeta y provoca que lo
respeten, todos lo amarán igualmente y lo respetarán. No es que sea malo
–insistió el primero-, sino que lo intenta y la gente va a leer ese deseo de
llegar, de arribar, y lo van a catalogar enseguida. Tiene alma de seguidor, me
corrijo, está usando el rango del seguidor. Está haciendo carrera. Esa
separación hay que deshacerla. Prefiero que con él trabajemos la sinceridad, la
seguridad. La pertenencia. Con alguien tranquilo, si el proceso de ascenso es
sincero, el que sea sano y sincero, estará con nosotros. Alguien que esté
tratando de ganar puntos, podría quedarse aunque el proceso se maleara, aunque dejara
de ser sincero, se desviara y perdiera su belleza: sería fiel, y eso no es lo
que queremos, sino que cuestione lo erróneo sin miedo –convino el segundo-.
Vamos a insuflarle confianza, que se haga libre, que sea más él. Eso va a ser
difícil. Vamos a idear cómo. ¡Ya encontré una! Que se vaya a vivir en un Barrio
Feliz que esté comenzando. Que ahí resuelva problemas y diga con sus respuestas
si vive adentro o afuera del paraíso. Es muy bueno con la labia, pero, en el
canal, todavía no. ¡Yo encontré otra…..!
-
Hagan una escalera al cielo que describa la evolución del trabajo.
Los
muchachos, forcejeando, corrigiendo y mejorando, construyen el instrumento.
-
Escalón uno: los que sirven dominados, haciendo lo que no les gusta, sin darse
cuenta de que son dominados ni de que pueden liberarse.
-
Segundo escalón: trabajan en lo que les gusta, pero son usados como
francotiradores contra el pueblo: profesionales y empleados, cantantes famosos,
artistas. Le hacen buena propaganda al sistema, expanden sus valores (los
pobres son flojos) son su vitrina y justificación. No saben que fueron domesticados.
-
Tercer escalón: Los que saben que fueron domesticados, pero lo aceptan, se
resignan a servir y toman partido defendiendo el sistema.
-
Cuarto escalón: los que se dejan explotar por necesidad, pero se quejan y
sueñan con su libertad, o luchan por ella con métodos inocuos, robando,
saboteando, echando carro, enfermándose.
-
Quinto escalón: los que se rebelan contra el sistema sin saber que es una
estructura mental, además de social, y quieren fundar el socialismo, pero no saben
acabar, ni con la mentalidad vieja ni con la dominación, tienen éxito parcial,
refundando en algo cooperativas suecas, casas gmvv, redistribución de la
riqueza pública, pero no en otros (venden armas, enriquecen a los banqueros y a
los traficantes de divisas), son los rebeldes ciegos, generan el socialismo
capitalista de estado, el estado policial, etc.
-
Sexto escalón: los que entienden el problema de la lucha de contrarios y se
proponen acabar con el capitalismo fundando el paraíso, pero no lo logran.
-
Séptimo escalón: En la conciencia máxima están los que conocen la dominación y
ayudan cada día más, con cada paso, a la fundación de la nueva sociedad:
empresas de todos, gerentes libertadores, etc.
-
Estos últimos se divierten trabajando, para ellos lo que hacen no es trabajo,
juegan como niños, pero lo saben.
-
Espero que se esté viendo que podemos hacer escaleras al cielo para situar
cualquier hecho debatible, el culto a la personalidad, el sectarismo, saber cuándo
es y cuándo no existe el poder popular. ¿Para
qué serviría eso?
-
¡Para hacerlo bien, corrigiendo las fallas detectadads
-
Okey. Vamos a hacer una lista de las escaleras posibles. Ya yo nombré tres.
En
la pantalla se van agregando los insumos que envían los participantes desde sus
computadoras: reclamos por ruidos
–empatía - adoctrinamiento – sectarismo religioso – enamoramientos – patrias –
entretenimientos – chistes – La alegría – La democracia – el amor – los
políticos – Dios – los emprendedores…..
-
Quién propone una Escalera, para hacerla entre todos?
-
¡Yo quiero una del poder popular! –dice
una chica delgada y alta.
-
Empieza. Si falla algo, la corrigen –recomienda
Patricia.
-
En el piso están los esclavos. El poder lo
detentan sus amos. En el primer escalón, se me ocurre poner a los campesinos
medio alquilados, que ya no son esclavos de tiempo completo, pero no tienen
tierras y se ven obligados a trabajar medio tiempo para un dueño. No, creo que
me enredé.
-
Estás ordenando la libertad respecto al
trabajo, pero el pp involucra el grado en que la gente manda o es gobernada,
involucra todo, lo cultural, lo ético. Abajo estarán los que no tenían derechos
civiles –dice la muchacha de lentes-. Todos sometidos al rey o a la
aristocracia. Por supuesto, ahí estaban los esclavos. En un lugar intermedio,
los que son representados, votan por gente que los puede traicionar, y en el
grado superior, los que ya no creen en representantes ni los necesitan.
-
Está muy bueno tu deslinde, para avanzar
rápido. Ahora vamos a rellenar esos puntos. Trabajemos el segmento superior.
¿Dónde iría la gente que no sabe hacer contraloría, saben que debe hacerse,
pero no lo ejecutan? –orienta Patricia el juego.
-
Debajo del nivel superior, pero por encima
de los que creen en la representación y votan cada cinco años.
-
¿Y qué pasa si la Constitución ni siquiera
contempla la posibilidad de contraloría, revocatorios ni otros mecanismos de control
popular?
-
Esa Constitución queda por debajo de la
que sí lo contempla, aunque la gente aún no sepa hacer contraloría.
-
Muy bien. Ahí la vamos armando.
En
la pantalla del estudio, se ve el trozo de arriba ya estructurado, y un salto
sin escalones entre el piso de los esclavos y el escalón de las constituciones
democráticas comunes.
-
Vamos a trabajar esa parte de abajo. Entre
el esclavo y el que vota, ¿se puede colocar algo?
-
Si el esclavo cree que la vida debe ser
así, que dios lo escogió para eso, etc, estará más debajo de uno que sueña con
ser libre, o trata de escapar, etc -dice una chica.
-
Ella está hablando de un poder que está en
la mente, en el aire, en el mundo virtual, pero que es capaz de materializarse
–aporta Patricia.
-
Igual que
cuando se hace una constitución participativa, la mayoría de los
ciudadanos no sabe hacerlo, y su poder tiene una existencia más que todo virtual,
en la mente de los próceres de esa república –dice la chica de lentes.
-
Y hace falta que aparezcan los ejecutores,
los promotores –dice el de chaqueta.
El
programa es para captar cuadros. Para entrenarlos, demostrar su suficiencia.
Seleccionarlos para los puestos en las instituciones nacientes.
-
Vamos a establecer como pasa ese mundo
virtual a la vida real. Como se materializa. Necesitamos ejemplos.
-
Cuando alguien reúne un barrio que se deja
jefear, con clientes, gente deseando que los demás se conviertan y llamándolos
apáticos o traidores, y van solo el 20% a las reuniones, etc, pero le ponen
nombre de consejo comunal, y llaman comuna a varios de esos consejos comunales,
ahí no solo queda siendo virtual el poder popular, sino que hay una cierta burla
a la utopía.
-
Bueno, la burla no creo que sea el caso
general, pero sabemos de qué estamos hablando. Okey. Vamos a colocar instancias
de poder, y de ausencia de poder. Ambas sirven para ilustrar el tema–acepta
Patricia.
-
Cuando los vecinos se molestan si les
dicen algo, ninguno tiene poder.
-
Objeción. El que se enfurece ejerce el
poder. Ahuyenta a los que reclaman, los somete. Sólo que es un poder unipolar, malsano,
de uno contra los otros.
-
Quería decir que ninguno tiene poder
popular.
-
Haberlo aclarado.
-
¿Cuando la mayoría trabajadora del barrio
se emplea para terceros, hay poder popular en el barrio? –pregunta Patricia.
-
No –gritan con diferentes tonos de voz,
volumen y énfasis.
-
Y cuando la bodeguera pone los precios que
le obliga a poner el traficante de alimentos interesado en descalabrar al
gobierno, la comunidad tampoco está ejerciendo poder popular –dice la de lentes.
-
Ya estamos delineando nuestra ruta: la
vida está surcada de hechos, comprar, reclamar, trabajar dependiente, aguantar,
molestarse, someter, y todos son hechos de poder. Y si en la suma de esos actos
la mayoría queda sometida, no existe el poder popular.
-
O sea que, el poder popular es algo que
podemos medir hecho a hecho, paso a paso que da la gente –dice el de chaqueta.
-
¿Y qué pasa cuando una comunidad se da
cuenta de que está siendo burlada, sometida, expoliada y se dedica a revertir
ese sometimiento, el clientelismo, la entrega de dádivas, el trabajo para un
jefe que acumula para su bolsillo, la entrega del espacio a los que se
tirotean, en un proyecto que resuelve cada uno de esos actos a favor del poder
de todos?
-
Entonces sí habrá poder popular. Mientras
tanto no.
La
pantalla gigante muestra la construcción ya casi terminada.
-
Podemos meter detalles, arreglar, pero, en
líneas gruesas, esta es la Escalera que tú pediste. ¿Contenta?
-
¡Claro que sí!
-
Vamos a un corte.
Propagandas. Uno de los ejecutivos monitorea el programa y recuerda
cuando entrevistaron a Patricia para entregarle la conducción de
Escaleras al Cielo. Le dijeron que se había
extraído una sección de La República Avanza y Gana, para hacer un programa
aparte, y hacía falta alguien para conducirlo. La habían observado en las
recepciones sociales, buscando talentos para la pantalla emergente.
- Es un poco lenta, pero
ésa aprenderá –dijo Alexander en su oficina, antes de llamar a Patricia.
- Tiene todo, es la que
mejor baila. Se mueve sin esfuerzo, tiene sabor, tiene alma propia. La mayoría
baila repitiendo una lección –dijo otro.
- Ésta no copia. Sabe de
dónde hay que nutrirse para tener ganas de bailar y lo hace, sabe qué nervios
hay que pulsar para que el cuerpo reverbere, y lo hace, Demuestra su acceso a
la fuente. Digamos que es auténtica, como decían antes.
- Está viva, no está
repitiendo. Me gusta esa risita que tiene, es de ella, no de estudio. Trae
personalidad para incorporársela al canal y al público, no la tenemos que
fabricar nosotros. Nos persuade y así persuadirá a los demás.
- Parece un poco bobita,
pero no es nada de eso y necesitamos ese cariz natural, eso que se halla en la
calle pero que no abunda en la tele. No le quites los lentes. Déjala así. Que
ella haga lo que le falta.
-
Seguimos –dice Patricia-. La empatía es un
escalón de una Escalera, háganla.
Enseguida
la pantalla comienza a reflejar lo que los participantes hacen cada uno en su
computadora.
1)
Ignoro al otro, me es indiferente 2) veo sus males y lo desprecio, lo culpo, 3)
veo su situación, leo el conflicto, pero lo dejo ahí, 4) comprendo su
situación, me pongo en su lugar y me sensibilizo, pero no hago nada más, 5) lo
ayudo por hipocresía, por el qué dirán, 6) ando contento, me sobra energía, lo
ayudo por amor. Ni siquiera espero las gracias.
-
¿Qué les parece? –Patricia aprueba-.
Sentir empatía es sinónimo de estar vivo y contento, de no estar amargado y atacando.
¿Saben que la empatía se redujo un 45% entre 1970 y 2000? Elaboren tres
hipótesis que lo expliquen.
-
La gente se ha materializado, se ha vuelto
insensible.
-
Las crisis económicas han metido a la
gente en un mayor egoísmo
-
El fascismo ha despertado.
-
Son líneas para reflexionar, debatir y
aprender. Elaboren una Escalera al Cielo que establezca el lugar del socialismo
respecto del capitalismo. Pero, antes, vamos a escoger una definición para el
socialismo.
-
Un sistema que intenta beneficiar a todos, pero todavía no lo han dejado
desarrollarse y, cuando se desvía, puede generar esclavitud severa.
-
¿Por qué se desvía?
-
Porque, aunque intenta la armonía, usa las herramientas de la estructura
dividida.
-
Okey. Tenemos un sistema que surgió para intentar resolver los males creados
por el capitalismo, pero que está detenido, por el saboteo contrario, y por falta
de una teoría del fin de la dominación y del sufrimiento sobre el planeta.
Ahora sí. Vamos a elaborar una escalera al cielo que establezca el lugar del
socialismo respecto del capitalismo.
-
Escalón inferior: los que sirven dominados por domesticación, sin darse cuenta
de que son explotados. No tienen idea ni de capitalismo ni de socialismo.
-
Segundo escalón: el capitalismo es el nivel de sumisión de la mayoría: el
predominio de la dominación interhumana.
-
Tercer escalón: El socialismo es la etapa de rebeldía ciega, que no logra el
objetivo, la liberación.
-
El paraíso, la armonía social y productiva, se encuentra en los escalones
superiores. Pero ninguno de los dos, ni capitalismo ni socialismo tienen acceso
a ese nivel. Lo vislumbran, pero no se trazan la estrategia ni deducen un
método ni las herramientas, por eso no lo construyen.
-
Como se ve, ambos, capitalismo y socialismo, pertenecen al mundo dividido,
destinado a la destrucción, si no se genera la mutación: si no se arriba a la
conciencia superior, no hay paraíso. Seguimos. Establezcan, mediante una
escalera, el lugar de los zombis, que repiten, creen, acatan y repiten cualquier
barbaridad que les envíen por sus medios.
-
En el piso, se encuentran los que actúan inconsciente y alegremente. Se
divierten, se emocionan con las fakes, pero no saben en qué lío están metidos.
Pudieran correr rumores perjudiciales a ambos bandos. Son la inconsciencia
infantil e irresponsable.
-
En el primer escalón, están los que odian, fueron adoctrinados para amparar el
supremacismo. Son rebeldes y apuntan contra el gobierno. En sus sueños, suponen
que cualquier cosa que venga después será mejor.
-
En el siguiente escalón están los trabajadores oscuros. Los operadores
siniestros. Transmiten rumores sabiendo que forman parte de una trampa, pero se
obligan a hacerlo. Lo hacen por la paga, disimulando, aspiran a un cargo en el
nuevo gobierno o algo así, pero se saben subalternos. Realmente quisieran estar
arriba. Su idea de la libertad choca con su sometimiento.
-
En un tercer escalón están los que arman el tinglado sabiendo que manipulan
mentes, personas y emociones buscando votos, voluntades, apoyo. Se diferencian
de los del primer escalón en que saben lo que hacen. Disfrutan manipular, usar
el poder, asfixiar a la gente, como decía Bolton comparándose con Dahr Vader.
No ganan un sueldo, ganan fortunas, países enteros, islas completas, etc.
-
En un escalón hacia la consciencia, están los que entienden la guerra –y la
mentira y todas las máscaras- y no se suman. Más arriba, los que además de
entender, tienen una estrategia para liberar, tanto a las víctimas del
gobierno, como a los que corren rumores y especies para derrocarlo y entregarle
el poder a los magnates imperiales. En el nivel superior, están los que, además
de entender y tener una estrategia liberadora, tienen éxito aplicándola,
reciben el reconocimiento y todo lo demás que quepa en el paraíso.
En
la entrevista, ella habla de la Iratotumi. Dice que comenzó inspirada por la
Princesa Iratotumi. Es mi ídola. ¿Puedo decir ídola? Es mi hada madrina, mi
inspiradora. Aunque tiene como mi edad. A lo mejor es un año más joven.
Dijo
que no le preocupaba engordar. Si ése es su cuerpo, ella lo respetaría. No se
martirizaría, no come excesivamente, pero no se va a poner a dieta para
mantener una figura a fin de complacer a la audiencia. Hay hormonas que
funcionan obesando a la mujer.
Es
más importante que sea ella. Dijo un ejecutivo.
Explicó
que le llamaba la atención descifrar el misterio de la libertad personal que
agrede la libertad de los demás. Por ejemplo, la que reclaman los que no se
quieren vacunar, pero pretenden andar por ahí sin tapabocas. Y si los obligas a
ponérselo o a vacunarse, se molestan y te quieren demandar.
-
Elabora una escalera con el perdón como insumo –le dice Patricia a la que menos
ha intervenido. Los demás se disponen a aprender y ayudar a construir el conocimiento.
-
El que jura que odiará para siempre, o hasta el día de la venganza, se molesta
y es capaz de agredir al que le mencione que debería perdonar. El que dice que
no quiere venganza sino justicia. El que dice que perdonará en el futuro,
-
Sin ver que eso es una trampa de tiempo. Sigue –interrumpe Patricia. En la
pantalla gigante se va armando la escala celestial que va saliendo por la boca
de la chica.
-
El que perdona para ganar algo, por interés, para parecer magnánimo
-
O para engañar y sorprender al engañado –acota un compañero.
-
El que perdona por intuición, porque sabe que el bien está por esos lados y que
es mejor obedecer lo santo, lo encomendado por los grandes religiosos.
-
El que perdona con el tiempo, porque se rinde, porque ya no se acuerda o porque
quiere olvidar y descansar.
-
El que perdona instantáneamente porque comprende: conoce las claves o ventajas:
-
¿Cuáles son esas claves universales del perdón?
-
Saber que el otro no supo lo que hacía: fue una víctima del destino; hizo lo
que le enseñó la vida, no le quedó otro remedio; el que no perdona sufre preso,
carga un peso, se hace daño, se hace daño a sí mismo; y el que perdona puede andar
libre y feliz en el acto, se quita un peso, puebla el nuevo mundo y atrae hacia
él, prestando un gran servicio a su comunidad.
-
Muy bien. ¿Llega hasta ahí tu escalera? –la muchacha asiente. Patricia sigue
indagando-. ¿Alguien sugiere algún arreglo?
-
No me queda claro el orden entre el que perdona por intuición y el que perdona
por cansancio, dependiendo del tiempo. Ambos abandonan la enemistad, pero,
¿cuál de los dos actos es más elevado, más noble o más consciente y cercano al
cielo? No me queda claro.
-
El que perdona por intuición es más elevado, porque está más dirigido a la
nobleza de espíritu. Depender del tiempo o las circunstancias es más del
cerebro viejo.
Todos
aprueban. Menos la de lentes.
-
El que perdona por intuición, está más cerca del cielo, está bien. Y, si tiene
intuición, podría usarla siempre, mientras que si depende del tiempo podría
tardar diez o cien años. Pero, ¿qué pasa si el que depende del tiempo perdona a
los dos minutos, y el otro se tarda años sin una intuición acertada. No hay un
criterio serio para decir cuál va arriba y cuál abajo.
-
El control maestro decide que es válida la objeción. No se puede establecer una
regla general en este caso. Okey, ¿cómo
te llamas?
-
Aladina.
-
¿Lo dejamos así?, pregunta Patricia, pero el de chaqueta levanta la mano.
-
Falta el que no necesita perdonar, porque vive entendiendo.
-
¡Correcto! Ése es el nivel de los que ya están tan convencidos de que culpar o
guardar rencor en inútil y oneroso, que entienden de una, y por supuesto, no
necesitan perdonar. Son los que viven en el cielo. ¿Cómo te llamas, cariño?
-
Guillermo.
- ¿Estamos copiando o estamos aprendiendo a
construir el conocimiento entre todos?
-
Depende de que usemos las premisas para deducir, o que nos aprendamos las
recetas para repetirlas.
-
¿Quién pone un ejemplo donde se vea con claridad la diferencia entre copiar y
deducir?
-
Un muchacho que se aprende de memoria unas
rutinas porque quiere ascender en el partido, copia y repite, se somete a un
sistema que ya era viejo y va a seguir así. Una persona que comprende el
problema de la vida mecánica, rechaza todo lo que no le gusta con razones y va
creando una sociedad nueva.
-
Está bien, pero no me gusta. Quiero un
ejemplo vivo, no declamado.
-
Alguien que, para recibir una casa, dice:”
Gracias Presidente”, copia una rutina. Pero otro que, en la misma situación
dice: “Me alegra que el país esté cumpliendo sus metas. Gracias a todos los que
están ayudando”, está dejando atrás esa sumisión, el vasallaje.
-
Está más cerca, pero me gustaría que
llegáramos a algo más preciso –dice la de lentes-. Alguien podría aprenderse
esta segunda respuesta y copiarla, y reproduciría la misma sociedad vieja, aunque
un con nuevo vestido.
-
Muy acertada. La pregunta es: ¿en este
programa estamos copiando o estamos construyendo conocimiento entre todos?
-refresca la pregunta Patricia-. Y sabemos que construir conocimiento depende
de que usemos las premisas para deducir, en vez de aprendernos las recetas para
repetirlas.
-
Deducir, aprender con lo que tienes, vivir
evaluando y cambiando si no sirve. Tener una meta y no conformarte con lo que
no llega a ella. Un buen ejemplo de eso es lo que hemos estado haciendo desde
que Patricia hizo la pregunta sobre el perdón.
Lo
aplauden sinceramente. Pero la presentadora sigue instigando la respuesta más
idónea.
Patricia
hizo el libro de las Escaleras ilustradas, para niños. Redujo la sencillez de
la herramienta a la mayor simplicidad, aplicándola a los problemas comunes de
los pequeños. Hizo pruebas con los hijos de sus vecinos, que eran dos. Los
mandó a buscar a dos amiguitos y sumaron cuatro. Los vecinos pensaron que les
quería adoctrinar a sus hijos con el juego, pero ella les demostró que,
precisamente, los estaba desadoctrinando.
Finalmente
sacó una colección de libros, para adultos y niños y el juego de mesa en
físico, para los que se divierten sentándose a compartir el avatar
desencadenable de los acontecimientos.
-
Construyan una escalera para el amor.
Todos
lanzan frases desde sus máquinas, las primeras que se les vienen a la mente.
-
Amor cegato, que termina en un femicidio.
-
Amor de dar sin esperar nada
-
Amor interesado, búsqueda de protección,
dinero, adulaciones.
-
Amor a primera vista, visceral, intuitivo
y falibe.
-
Amor odio
-
Amor ilusión y desengaño
-
Amor
amor.
Ahora
dialogan para ordenarlas, desde el viejo mundo al luminoso.
- Bueno –se despide Patricia de los
muchachos-, vamos a dejarlo así por hoy. Ha sido muy grato para mí tener su
especialísima compañía. Adonde vayan, recuerden que son espectaculares y
únicos. Y nosotros –ahora se despide de la teleaudiencia-, quedamos pendientes
para el próximo programa, aquí mismo, a
la misma hora.
Capítulo 4 La República Avanza y
Gana
-
Hoy vamos a invertir el orden. No comenzaremos con las preguntas de apresto,
sino que iremos directamente a un punto sumamente importante: la solución del
conflicto social. Primero la definición: ¿qué es un conflicto social?
-
Un choque entre dos focos, que pueden ser dos personas o dos grupos: cada uno
alberga conflictos interiores, pero, en vez de resolverlos, le envía al otro el
malestar que le causan sus conflictos íntimos.
-
¿De acuerdo? –todos asienten-. ¡Es correcto! Ahora alguien ponga un conflicto
social que nos sirva de ejemplo para resolverlo y sacar en claro la fórmula
general que aplicaremos en adelante.
-
Una discusión entre dos sectarios.
-
Muy bien. Vamos a enumerar las acciones de cada foco, y verificaremos que son
las mismas: cada uno quiere convencer al otro. ¡Cada quien diga las que se le
ocurran! –
-
Cada uno se molesta porque el otro no lo entiende.
-
Porque no se le somete. Cada uno quiere someter al otro y se frustra.
-
Ninguno atiende al proceso completo.
-
Ambos quieren ganar. En vez de entender lo que están haciendo, que es chocar y
sentirse mal, se dedican a ganar.
-
Cada uno culpa al otro de su malestar.
-
Ninguno oye al otro. Cuando uno habla, el otro está esperando que se calle y
preparando sus razones para convencerlo: no atiende, no aprende.
-
Ninguno se da cuenta de que el otro no lo atiende ni quiere entenderlo.
-
Son como dos toros enfrentados. Poco a poco se van enfureciendo, se califican
de brutos, de ciegos. Al final se pueden ofender, se podrían agredir.
-
En las guerras mundiales se matan de a millones –dice Marcela-. Okey. Vamos a
dejarlo hasta ahí. Pongamos que se cansan, o uno tiene que marcharse y se dan
un descanso, pero la próxima vez que se ven vuelven a empezar. Vamos ahora a
desarmarlo. ¿Qué hace falta para que esa mecánica ascendente hacia la muerte
termine?
-
Uno de los dos tendría que ver para dónde van. O querer librarse del malestar.
Aspira a una vida mejor que el disgusto. O aspira a la paz.
-
Si uno tiene información de que por ahí no se llega a nada bueno, entonces
querrá hacer otra cosa. Ese es el comienzo de una dinámica diferente.
-
Ése es el primer paso: saber que hay
otra forma, o aspirar a algo mejor. Dejar de poner el énfasis en el proceso
conflictivo.
-
Dejar de querer convencer al otro.
-
Pero queremos que haya una solución feliz. ¿Qué tendría que pasar?
-
El que se salió se dedica a entender. Descubre lo que ocurría: dos ciegos
queriendo mostrarse el camino. Dos máquinas cada una repitiendo su programa,
sin posibilidad de comunicación. ¿Qué más hace falta para que haya felicidad
mutua?
-
Que el otro también vea la trampa, como en lo del seis y el nueve.
En
la pantalla gigante no han dejado de aparecer imágenes de apoyo.
-
Vamos a poner un caso concreto: cada uno quería convencer al otro de una verdad
distinta: uno dice que mejor era la Cuarta y el otro prefiere la Quinta. Ese está
bien, pero vamos a poner otros. Sugieran ustedes, para tener con qué trabajar
-
Uno es chavista y el otro fascista.
-
Uno ama las dictaduras y el otro defiende la democracia.
-
Una cristiana y otra musulmana.
-
Uno ruidoso abusivo y el otro quiere silencio y respeto.
-
Una lesbiana y otra normal.
-
Okey. Vamos a trabajar con todos. Nos interesa llegar al punto en que uno se
sale y ve toda la trampa: queremos develar el momento en que se encuentra con
el otro. En que lo comprende –comprende porqué actúa el otro, qué lo mueve,
cuáles son sus razones. Empecemos con el ejemplo de los ruidos. ¿Quién comienza
el desarrollo?
-
En la fase cruda, el que quiere silencio
y respeto se revienta, maldice, quisiera que le cayera un rayo al otro, quiere
llamar a la policía o caerle a tiros. No va a hablar, porque sabe que el otro
no lo va a oír y que terminarían peleando –dicen en el grupo A.
-
En la segunda fase, sabe que hay salidas perfectas, resuelve su malestar,
detecta sus conflictos interiores y queda en calma, aunque los ruidos no han
cesado. Va a hablar con el otro desde su paz interior. Va dispuesto a aprender
sobre lo desconocido –aportan los del C.
-
En la tercera, habla sereno, para un amigo, no ataca, reconoce que el otro
tiene su razón, nadie se le ha quejado antes, muchos disfrutan la música que él
les manda, en esta comunidad no hay normas al respecto –completan los del B.
-
Resulta que el otro, cuando llegó al barrio, era el más silencioso y lo
acostumbraron al ruido. Ahora hace lo que le enseñaron –adorna una del A la
situación-. O está compitiendo con un vecino que tiene un aparato más potente
que el de él, pero no se quiere quedar de último.
-
Este es el momento que quería: el
reclamante ya no está criticando ni juzgando ni condenando al otro, ni queriendo
castigarlo ni dominarlo. Lo está comprendiendo. Está sabiendo porqué el otro
actúa como lo hace. ¿Está más junto o más separado del otro ahora?
Marcela
no tiene desperdicio. Todo lo que hace es arte. A veces la cámara la toma como
pensando, con el pulgar y el índice sujetándole suavemente la barbilla. De
pronto hace como que se da cuenta de que la están viendo y guiña un ojo,
cómplice total, y sigue en lo suyo distante, ajena como esas princesas de
antes, que no querían tener nada con la gente. Pero, con Marcela uno sabe que
ella sí quiere. Uno sabe que ella ama con todo lo que hace.
-
Vamos a correr ahora el ejemplo de la lesbiana. La normal la ve y se molesta,
critica, juzga, condena, quiere castigar, desaparecer, dominar a la otra para
que haga las cosas como las hace ella, pero se frustra y sufre la impotencia.
Insulta, pelea, agrede. Hasta que algo le dice que por ahí no es, o que hay
otro camino mejor.
-
Ve sus conflictos, en vez de culpar al otro de su malestar, resuelve sus rollos:
-
¿Cuáles serían esos conflictos? –pregunta Marcela.
-
Se le mueve el piso, se desestabiliza su mundo. Está como en un terremoto
social. Quiere que el otro cambie y eso no ocurre. El otro tiene muy buenas
razones, las defiende, pelea. Le da miedo acercarse al otro sin combatir, se
siente débil.
-
Okey, sigamos. Quedamos en que la normal resuelve esos rollos. ¡Eso no es fácil!
Un principiante no lo hace. Tendría que ser alguien que ya se entrenó con
cientos de conflictos menores, sencillos, o fáciles. Alguien que sabe que la
imagen, los planes, los temores se desvanecen, como sueños que son. Y que la
comprensión de la realidad escueta da poder y lleva a otro mundo. Tiene que ser
alguien que no le tenga miedo a otro mundo. ¿Quién sigue?
-
Si resuelve sus rollos, deja de querer que la otra cambie. Acepta el proceso de
la otra. Con eso deja de sufrir y, en la calma, ve quién es la otra: alguien
que fue manoseada de pequeñita por su tía abuela, que creció en un ambiente de
hombres hostiles y ahora se venga, que fue acogida por una banda lésbica que la
indujo tempranamente en esa práctica.
-
Que recibió información estimulante en momentos de vulnerabilidad –ayuda una
chica.
-
Que, en esos momentos de mayor vulnerabilidad, recibió la mayor solidaridad de
este grupo y se adscribió –aporta un
joven y hace mover el cómputo de su grupo.
-
Pero, si es capaz de escuchar y procesar todo eso, ya ahí está acompañando,
entendiendo, junto a la otra. Ya no pelea, está aprendiendo. Está cambiando
–dice la moderadora-. Si asciende a la mayor comprensión, sabrá que la otra no
cambiará a menos que se dedique a eso, no a satisfacerse y mecanizarse,
aferrada a su novedosa práctica, sino viendo lo que hay y evolucionando. Y que
eso, no tiene por qué esperarlo. Cuando más, puede estimularlo teniendo ella
misma una conducta madura.
-
Deja de querer que la otra cambie para dominarla, y pasa a saber que la otra es
un proceso de la vida, que tiene sus reglas, sus leyes.
-
Y ¿qué pasa en el transcurso de los siglos? Cualquier conducta es un instante o
una eternidad. La vida procesará todo en su ascenso hacia la libertad plena. Lo
que ha de quedar, quedará, lo que no, cesará.
-
Y lo que vale no es preocuparse. Y amar es aceptar al otro.
-
Respetarlo –ayudaron los aprendices divinos.
-
Y en el caso de los ruidos es igual. El que se sale tiene un primer acceso a la
vida feliz, así el ambiente no haya cambiado. ¿Quién explica eso, quién pone ejemplos?
-
Ya no está frente a un enemigo, está frente a una víctima.
-
Ya no se frustra queriendo que el otro o el ambiente cambien.
-
Pero ese cambio activa el cambio del otro. El otro cambiará si su inteligencia
es tocada, estimulada, si su ambiente lo induce –dice Marcela.
-
Si los vecinos lo atacan, si llaman a la policía, lo más seguro es que el
conflicto escale y permanezca. Pero si la mayoría de los vecinos le van a
reclamar desde la calma, como amigos, sin pelear, si se convierten en una
comunidad activa, despierta, que aspira a vivir con poder, sin dominaciones.
-
Entonces se abren las otras posibilidades.
-
¿Y en el caso del chavista contra el fascista? –pregunta Marcela.
-
El que vea que si siguen por donde van terminarán masacrándose, cambia primero.
El más sensible y humano cambia primero, para salvar a toda la especie.
La
pantalla no ha dejado de apoyar con gráficos confeccionados a mano en vivo,
dibujos, frases resumidoras. Mientras un grupo aventaja en puntuación, se
sienta en el lugar de comando. Cuando algún participante dice algo acertado, el
marcador de su grupo se mueve un número adelante.
-
Deja de atacar, culpar, condenar. Se dedica
a entender al otro: descubre que el otro hace lo que aprendió, que está
como preso en esas mecánicas.
-
Producir generando pobreza, o defender a los pobres ciega y apasionadamente.
-
El que se dedica a entender, descubre que el otro aún no sabe que hay formas de
lograr lo que quiere sin dominar. Acepta que el otro tiene derecho a su legítima
defensa.
-
Y que, si no es atacado sino entendido y amado, si se le atrae con dispositivos
confeccionados por el amor y no por el deseo de dominación, es casi seguro que
entienda la trampa de la guerra y también se salga.
-
¿Y cuáles son esos dispositivos amorosos? –pregunta la presentadora.
-
Los Barrios Felices, los Pueblos Bonitos, las canciones de la Trova Contenta,
las películas de la Oposición Noble, los concursos de televisión….
-
En última instancia, si se ve rodeado de una mayoría de ángeles terrenos, es
imposible que no cambie –concluye una del grupo B.
-
Bueno. Ahora llegamos al grano: lo que queríamos sacar en claro es que hay ese
momento en que estamos junto al otro, entendiéndolo, comprendiéndolo,
ayudándolo a cumplir su sueño. No ayudarlo en la dominación, sino en sus anhelos
profundos, sus deseos de libertad, felicidad, plenitud. Estamos a su lado,
cercanos, y en condiciones de mostrarle, con nuestros hechos, el camino al Edén
de la Tierra.
-
¿Y, para qué querías sacar en claro ese momento? –le pregunta una participante.
-
Porque ése es el amor. Cuando no hay dolor personal sino calma, cuando no hay ataque
sino atención a lo que necesita el otro, deseo de comprender qué lo motiva, qué
lo mueve, ese fin del conflicto íntimo y del deseo de ganarle, ese momento de
velar por el otro, ése es el amor. ¿Para qué sirve?
-
Ahí es donde hay que vivir.
-
El fin de los conflictos interiores te lleva ahí, a la calma, a la felicidad, y
desde ahí puedes ayudar a que todo cambie.
Se
hace un silencio momentáneo en el estudio. Lo rompe la misma Marcia.
-
Durante la solución del conflicto social, aparece la cualidad unida del que
elimina su imagen separadora. Tras la solución del conflicto interior, la
acción adquiere una cualidad, yo le digo “nueva”, digan otros calificativos
para esa cualidad.
-
Integrada.
-
Mutante.
El
marcador de cada grupo se ve subir con cada respuesta acertada.
-
Acción amorosa.
-
Consciente.
-
Sana.
-
Inteligente.
- Okey. Vamos a las preguntas de apresto: ¿Qué
es una trampa de tiempo?
-
Una jugada de la mente para hacerse la loca y distraer: ante un problema, en
vez de resolverlo, dice que lo resolverá mañana, en el futuro, cuando
reencarne.
-
¡Perfecto! ¿Quién pone un ejemplo?
-
Te aburres en el trabajo y dices que lo solucionarás a la hora del almuerzo.
-
Ahjá: huyes a una solución ilusoria en el futuro, y el problema base queda sin
resolver, aunque la ilusión te dio un cierto alivio. ¿Y la solución?
-
Resolver el aburrimiento. Y si es imposible divertirse con ese trabajo, buscar
otro.
-
Por supuesto, esa respuesta seria sólo es posible para los que viven en el
mundo de las soluciones. ¿Quiénes aquí viven en el mundo de las soluciones?
Todos
gritan incluyéndose. El marcador de cada grupo mueve los números. Los corredores
ya avanzan por la pista azul de “La República”.
-
¿Cómo pasas de una república inclinada a una erguida o verdadera?
-
Dejando la ética del imperio, alejándote de la dominación y del dolor.
-
Fundando las nuevas instituciones.
-
¿Y cómo pasas de una República Verdadera al Paraíso?
-
La República Verdadera es ya el Paraíso, aunque éste puede seguir
embelleciéndose infinitamente.
-
¿Eso es cierto, no hay objeciones? –algunos dudan, se quedan pensativos.
Marcela sigue indagando.
-
¿Qué se hace en el paraíso? ¿Cuáles son las ocupaciones aquí?
-
O te mantienes o te sales.
-
O amas o quedas fuera. Pero puedes regresar.
-
¿Cuál es el objetivo, en este juego, de llegar al paraíso?
-
Conocer, estar en algo cierto, vivir sin enemigos.
-
Irradiar paz y luz, descansar en la conciencia.
-
Tener método para hacer las cosas, sistematizar el arribo de todos,
profesionalizarte en eso.
-
Esta última me interesa. Todas fueron acertadas, pero ésta me recuerda que,
mientras más estrategia definida, técnicas y método tengamos, más posibilidades
de éxito tendremos en la construcción de una nueva Sociedad. ¿Quién pone un
ejemplo de eso?
-
Si has resuelto conflictos íntimos sencillos, te atreves a aspirar la solución
de los más complicados. Si has resuelto los tuyos, sabes que los demás pueden
resolver los suyos.
-
Si sabes ver el conflicto social y sabes que tiene solución, eso te ayuda a no
discutir ciego, a no desesperarte. Te ahorras esa energía y la aplicas en algo
más productivo.
-
Saber que el otro puede salir, te lleva confiar en él, a esmerarte más. Si
sabes detectar cuando está disimulando, puedes ayudarlo más hasta el final.
-
Es todo un encadenamiento productivo, todo un empoderamiento: el conocimiento
es poder. Bueno, Después ponemos más. Estén atentos a cuando aparezcan más
ejemplos de que el conocimiento es crucial para sistematizar la acción.
Los
del comando sacan una tarjeta del pote “Preguntas y tareas”.
-
Características de la acción integrada:
-
Compasiva
-
Solidaria
-
Libertadora
Ahora
sacan una del tacho “Actitudes y Creencias”.
-
¿La lucha implica acción madura?
-
La lucha corresponde a la acción conflictuada. Es forcejear con un enemigo. No
es desarticular sistemáticamente un conflicto, laboral, generacional, político,
económico.
-
¡Excelente!
Los
del puesto de comando sacan una del tacho “La República”.
-
¿Qué es la Oposición Noble? Nombre tres requisitos para pertenecer a ella.
-
La Oposición Noble es la acción política amorosa, la correspondiente a la
integración humana. Es la que no ve enemigos.
-
Requisitos: resolver permanentemente el conflicto interior - Actuar en calma –
No ver enemigos.
Del
de comando sacan otra del tacho “La República”.
-
Relaciona Oposición Noble y partidos.
-
Son expresiones de dos mundos diferentes. Los partidos caracterizan la
división. La Oposición Noble caracteriza la vida en el Paraíso.
-
¿Qué es el reclamo contento? –leen los comandantes una del pote “El Paraíso”.
-
Es una herramienta, una técnica. Una
herramienta técnica.
-
¿Qué podemos decir de esta herramienta, es buena, es imprescindible, es
necesaria?
-
Es imprescindible. Sin ella sería imposible activar la solución de los
conflictos interpersonales o sociales.
-
¿Por qué la gente se disgusta cuando le dicen algo que contradice sus
costumbres, que critica su proceder, que no los alaba? Escoja una.
o
Son susceptibles
o
Se hieren fácil, porque las han herido
o
Son débiles
o
Quieren determinarse: que nadie los
domine.
o
Se creen lo máximo
Los
que escogen “Quieren determinarse: que nadie los domine”, son premiados con el
triunfo y Marcela explica el porqué.
-
Ellos son sus acciones, son una construcción, el resultado de un trabajo, de un
proyecto. Están orgullosos de eso. Si algo niega lo que son, se tambalean. El
disgusto es un choque entre el yo y lo que lo niega.
-
En la medida en que el proceso es personal
y aislado, en la medida en que sea un proyecto de autoafirmación contra enemigos, en la medida en que se consideran
un producto terminado y en la medida
en que estén orgullosos de ese
producto, tolerarán menos la injerencia externa.
¿Cómo
se puede curar a alguien que se molesta cuando le dicen algo?
-que
se vea en construcción, pero con ensayo y error. No un producto terminado
-
Tiene que querer cambiar, que su barrio progrese, que las cosas cambien para
todos.
-
Que su novia lo quiera más. Que su mujer no lo abandone.
-
Todo eso se facilita cuando deciden aplicarse el proyecto BF
-
¿Qué pasa si la persona ve que está con los otros construyendo algo, la vida, y
que estamos hechos de error y acierto? Que entonces aceptaría que algo no
cuadre, sea de él o de otro. Pero si no está junto a los otros en algo. Si está aislado con su proyecto personal,
por no decir egoísta, le dolerá cada vez que se lo nieguen.
-
Es como si le quitaran una parte del cuerpo.
-
En la medida en que acepte que no estoy terminado, que estoy aprendiendo, que
es bueno aceptar datos de los demás y cambiar, en la medida en que considere que los demás no son enemigos, que
no estoy en un verdadero peligro, y que no tema tener zonas erróneas que deben
ser cambiadas, en esa misma medida aceptaré críticas.
-
Es pasar de una actitud rígida a un carácter flexible.
-
Las comunidades que tienen personas autoritarias, muy heridas o engreídas,
están más lejos de resolver sus problemas. Consíguele una solución a eso. ¿Cómo
podría ocurrir un cambio para ellos?
-
Que todos los barrios vecinos cambien y vivan en el Paraíso. Entonces les dará
pena y se vendrán.
-
Correcto. Ésa es la forma de sacarlos. O sea que, un programa como éste, está
ayudando a que la gente sepa lo que se puede hacer y se salga de los bajos
niveles. ¿Qué otras formas hay de estimularlos?
-
Hacerles un barrio feliz al lado
-
Hacer películas, filmes, telenovelas donde el hecho ocurra. Eso estimulará a
los rezagados.
Marcela
ejerce un liderazgo con su presencia. Se mueve con conocimiento de su cuerpo,
sabe usarlo para enamorar. Tuvo entrenamiento en danza y teatro, conoce
técnicas, pero su gracia es innata. Es menuda y grácil, amorosa a la vista. Es
imposible no amarla, ella lo sabe y lo usa coqueta.
Ahora
una propaganda: Como saben, no estamos haciendo más escaleras en este programa,
en lo posible, para darle chance al de Patricia, que está desarrollando de
forma especial el tema de las “Escaleras
al Cielo”. Ese programa está bueno. Yo lo veo y es una joya de programa. No se
lo pierdan.
-
¿Aquí estamos repitiendo o estamos creando? –hay un alboroto de voces que
afirman la producción autónoma de conocimiento-. Para demostrarlo, vamos a
señalar las premisas y que se vea, a partir de ahí, cómo es que ustedes
deducen. Las premisas sí están fijas. Es como decir, éste es el uno, éste el
dos, y eso no lo vamos a variar, porque si no, no nos podríamos entender. Para
todos, el uno debe ser este palito, para todos el dos debe ser este dibujito
–en la pantalla, los dibujos apoyan el discurso de la presentadora-0. Así
mismo, conflicto interior es choque adentro de alguien, de sus imágenes, o de
éstas con lo que está afuera. Y conflicto social, es choque entre dos personas,
o grupos. Esas definiciones son la base para todos, y eso no cambia. A menos que
la teoría avance y entre todos decidamos mejorar los conceptos primitivos.
Mientras tanto, eso es fijo para todos.
Pantalla, video
-
Pero lo que hacemos con esos elementos, eso sí es libre albedrío, comprender es
el acto más libre que hay. Es individual y es liberador, da alegría, pero
comprende el que quiere. Cada quién decide. Hay una costumbre muy fuerte de
copiar y repetir. La escuela la refuerza. Cuando usamos un método para deshacer
conflictos sociales, estamos aprovechando una tecnología que hemos probado y
que sabemos que funciona. Mejor que sea así. Si yo no he disuelto imágenes, una
espera, una angustia, si yo no ni ha probado eso y estoy creyendo, intuyendo o
confiando la que probó otro, a lo mejor logro buenos resultados. Pero eso no es
crear. Comprender y crear, producir conocimiento sólo libera cuando la persona
antes se apoderó de las premisas, si conoce el conflicto interior, si ha
vivenciado la calma, si resolvió problemas y quedó mejor que antes. Sólo
entonces el método le pertenece y lo puede desarrollar creativamente. Vamos a
poner un ejemplo en que todos aporten. ¿Quién pone el problema?
-
El problema es un vecino que se molesta cuando le reclaman algo –pone uno del
equipo B-. “Oye, que siempre dejas las puertas comunes abiertas”, y el tipo,
“¡Ustedes con su paranoia!”
La
pantalla exhibe la situación con dibujos animados: “¡Yo dejo mi vaina como me
da la gana!” “¡Ya estoy cansado de que me fastidien con eso!”. Un sujeto suelta
una sarta de voces descompuestas, emitidas
con muy mal humor. Un ataque de furia. Todos saben que no lo deben tocar
más y que la próxima vez no le dirán nada, para evitar otro momento
oscuro.
-
El grupo podría montarle una trampa. Hacer que lo roben por dejar esa puerta
abierta y que se queje, se arrepienta y aprenda. Pero no somos tan malandros.
Ahí lo estaríamos viendo como un obstáculo a reducir, un enemigo.
-
Eso sería pelear, y queremos solucionar.
-
Como lo que queremos es que él cambie por las buenas, me acuerdo de la fórmula:
uno sale primero y ayuda al otro. ¿Cómo cambio yo? ¿Qué cambio en mí para
ayudar? Dejo de querer dominarlo. Me dedico a entender. Aspiro a una solución
verdadera. ¡Todo eso es parte del método, son técnicas y las puedo haber sacado
de un manual, pero las estoy probando para ver si dan resultado, y eso es lo
diferente!
-
Lo importante no es aplicarlas, sino que me pertenezcan que me las haya
apropiado, que uno no sea un seguidor sino un descubridor.
-
Podemos reconocerle que es libertario, que quiere vivir con las puertas
abiertas. Podemos pedirle disculpas por haberlo querido dominar. Lo importante
es que vea el cambio de mentalidad
alrededor, la ausencia de acoso, lograr que se sienta entre amigos.
-
Cuando ya no hay pelea sino un ambiente cordial, se le puede plantear lo
razonable de otras posiciones: sí hay peligros, paranoia aparte, la seguridad
está en juego, pero no es lo más importante. lo más importante es que todos
sean solidarios con la verdad del tipo, y abrir la posibilidad de que hable
abiertamente el tema.
Los
aprendices proponen salidas y las ideas que aparecen le abren las posibilidades
a los otros. Algunos se sienten perdidos, pero los avanzadores los sacan de la
duda.
-
Si un foco cambió, el otro ya tiene otro ambiente: si los adversaba por tozudez,
por oponerse contra un tozudo, ya no tendrá motivos. Si se sentía rodeado de
cretinos, al verlos amigables y sin miedo, cordiales, sabrá que puede cambiar.
Si se le estaba escapando algo y ya se lo hicieron recordar, estará más cerca
de variar su posición. Si estaba detenido y descubrió que es mejor moverse, se
moverá.
-
Se me ocurre pensar un escenario en que todos
dejan en adelante las puertas abiertas, incluso las de la calle, para
ver si le gusta, para que evalúe desde otros puntos. Para moverle las energías.
Es
bueno que la comunidad conozca los trasfondos del renuente –indica Marcela.
–
Quizá lo oprimieron tanto de pequeño, que ahora quiere recobrarse y ser libre
–
Evidentemente es rígido y la gente rígida sufre más
-
Quizá odia a la gente
–
Quizá creía que la comunidad lo despreciaba, pero le están dando muestras de
cariño.
-
Finalmente, así él no cambie, los demás sí habrán desarrollado un increíble
avance, un cambio significativo –dice Marcela-. Y estarán preparados para vivir
en una comunidad A Uno, y podrán poner un anuncio o responder uno, donde se
solicite personas que quieran vivir como ángeles.
-
Y a lo mejor, cuando se mudan, consiguen ahí al tipo, que llegó acuciado por su
deseo de vivir con gente que quisiera dejar las puertas abiertas.
-
O podrán conseguirle al tipo para donde mudarse, para quedarse ellos tranquilos
en el lugar, donde ya saben convivir tan bien.
-
Bueno. Espero que se haya visto cómo, a partir de las premisas, conociendo las
técnicas y las fórmulas, cada cual puede enfrentarse al problema y producir
conocimiento, estrategia, para ese caso específico. Aplicarlo y aprender, ver
si funciona, es lo que conducirá a que cada persona haga suyo el método y lo
perfeccione. Solo si hay productores independientes de saberes, se puede hablar
de fiesta de la liberación, poder popular y comunidades avanzadas,
-
Un barrio como San Agustín del Sur, en Caracas, qué tendría que hacer para
volverse un Barrio Feliz?
-
Primero, líderes con ganas de ejecutar el proyecto. Segundo, buscar el consenso
en la población, llamar a un referéndum local. Si la respuesta es sí, dotarse
de las herramientas y darle palante.
-
Líderes, referéndum y herramientas. ¿Falta algo, sobra? -todos acuerdan con el
resultado en la pantalla. Marcela continúa: ¿Este programa puede ser
considerado un curso de Gerencia Comunitaria? –el sí bullicioso llena lel
estudio-. ¿Cuál es el Objetivo General de este programa?
-
Popularizar la conciencia superior
-
Fijen los parámetros de la misma:
-
Es calmada,
-
Es amorosa con todos
-
Y capaz de establecer un paraíso entre nosotros en el presente.
-
Hay una oposición que ama este país y no quiere destruirlo, pero no aprecia el
marxismo y es capaz de arruinar todo saboteando al gobierno. La solución
sensata es comprenderlos y ayudarlos –a los marxistas y a los opositores- a que
eleven su capacidad de operar en un escenario contradictorio. Inventen:
-
El más inteligente se sale primero, asciende a un nivel de acción que no
destruya el país, y atrae al otro. O, al menos, logra reunir a los más
sensatos, y esperemos que sean la mayoría.
-
La acción sectaria de los partidos obliga a los demás a seguirlos o soportar
los daños colaterales de la contienda. Si en la oposición ni el gobierno,
ninguno se sale a una acción más incluyente, entonces la solución es que afuera
se fortalezca la vanguardia armoniosa: la Oposición Noble.
-
La oposición tradicional es salvaje. Aunque no es fascista y opera con votos,
trabaja dividiendo e intentando someter. Con ella no hay esperanza de paz. La única
salida es atraerla a un escalón más arriba en la conciencia, haciendo obras del
nivel armonioso para que se guíen hacia la verdadera república.
-
Hay que demostrarles que, para superar el marxismo, hay que incluir su reclamo:
el fin de la explotación, el fin de la fabricación de pobres, el fin de las
manipulaciones. Y hay que superarlo: el fin de la división, de los imperios y
de la guerra.
Hacer
obras del nivel armonioso significaría darle para dónde crecer a la oposición
que quiere paz y ama al país. Sería írseles adelante –a los socialistas y a los
opositores salvajes- y cumplir su objetivo sin dañarlos, sin sabotearlos ni
arruinar el país.
Significaría
darle un vehículo nuevo y vertiginoso a la participación establecida en la
Constitución.
Y
entonces Marcela aprovechó la tndencia de los participantes.
-
Okey. Ya que les gusta por ahí, vamos a darle por ahí: Hacer obras del nivel
armonioso significaría…..
-
Ampliar la base social de la República,
-
Ayudar a formar ciudadanos que critiquen desde la lealtad a la nación y a la
vez construyan lo que el gobierno no ha hecho o no puede construir.
-
Entrenar líderes para la etapa madura de la revolución.
-
Entrenar a la población chavista en dar fin al sectarismo.
-
Orientar a la población no chavista hacia la oposición noble.
-
¿Cuándo comienza la Nueva Sociedad? En 50 años - En 100 años - A cada momento,
a medida que la gente se sale de la sociedad dividida, con actos de amor
consciente, libre y feliz?
El clamor fue unánime.
- Vayan metiendo en una lista, que entregarán
al final del juego, los requisitos que definen la economía del nuevo paradigma.
Ganará el equipo que tenga más tips acertados.
Los aprendices se ponen a trabajar,
para al final entregar el resultado.
- Un Pueblo Bonito es un lugar
construido a propósito para que cumpla con los requisitos de la Nueva Sociedad.
Sus integrantes, antes que nada, aprendieron a relacionarse en paz, desde la
calma, conocen solución de conflictos y están decididos a vivir aplicándola por
sobre todo. ¿Qué colocarías en un pueblo bonito?
-
Una bodega donde consigues de todo. Es un puesto que recibió aportes de los
vecinos, pertenece a la comunidad en pleno y jamás arroja pérdidas porque nunca
nadie roba nada, ni los que laboran en él, ni los clientes ni sus niños. Pero
no es por temor a un castigo, sino que el acuerdo de los pioneros para ser
diferentes es tan serio, que se cumple y da esos hermosos frutos.
(a
medida que el participante habla, un dibujo va haciendo el trazado en la
pantalla)
-
Es como un barrio feliz, pero grande, y con las ventajas del aire libre, los
campos y siembras, el río y la montaña de al lado.
-
Era para ponerle, pero yo le voy a quitar: no hay desempleados ni rateritos. No
hacen falta paramilitares. Todos se conocen y tienen un control amistoso
territorial. Cualquier extraño que entra es detectado y mantenido en
observación vigilante no policial.
-
Cada vecino sabe hacer reclamos y sabe recibirlos sin molestarse, gracias a un
entrenamiento recibido de entrada, para desarrollar al pueblo como poder
ejecutante. Apenas ocurren las separaciones, las resuelven.
-
Es un lugar que, cuando lo ves en las fotos te enamoras, y cuando vas llegando
a su entrada, vibras porque sabes que vas a encontrar lo que siempre has
soñado, y sospechas que algo más. Pero, cuando entras, no sólo no te defrauda,
sino que crece la fantasía y se hace real más allá de lo previsto, adornada con
la más increíble realidad. La gente no guarda rencillas y enemistades para toda
la vida.
-
Son pueblos turísticos y realizan entre ellos “Eventos de Reconciliación”,
donde saldan públicamente los percances enojosos que se hayan presentado en la
semana. Los visitantes pueden presenciarlos y se entusiasman. Algunos se suman
a la furia reconciliante.
-
Son pueblos terapéuticos, pero no porque
te embarras de lodo o te sumerges en agua temperada, sino porque el ambiente
humano te declara que la vida es sana, reconoces que llegaste enfermo y decides
no dejar más tu curación para mañana.
-
En ellos la gente aprende sobre la otra vida y cualquiera te informa los
detalles del traslado con hechos más que con palabras.
Otros
aportes que aparecen en la pantalla.
Las
religiones van decayendo en función de la unión con todos.
Los
partidos desaparecen más rápido en favor del fin del sectarismo
Los
tráficos mafiosos ceden
Eligen
ellos, y no un partido, sus propios representantes legislativos, alcaldes,
concejales.
-
¿Qué pueblos, de los que conoces, crees que pudieran ingresar a esta categoría,
a cuáles invitarías?
Entre
las respuestas aparecieron Isnotú, Chuao y Mochima.
-
¡Oído, Isnotú, Chuao y Mochima! ¿Ustedes se atreven? Los muchachos los están
invitando. ¡Llámennos para ponernos de acuerdo!
-
¿Es revolucionario andar desesperado por crear empresas para sostenerse en el
poder?
-
No. El que está desesperado fabrica empresas de desesperados. Eso fue lo que
hicieron los primeros que se apoderaron de las tierras, del ganado y de las
herramientas, los jefes y sus comandantes bien armados, y es lo que ha venido
haciendo el capitalismo, los emprendedores y sus seguidores.
-
Puede llamarse revolucionario, pero será revolucionario cómodo, iluso,
superficial, que ara en el mar.
-
El que en realidad quiera una revolución, liberará primero la mente de los
trabajadores. Los que pasen la prueba. Los que se entrenen en deshacer lo
viejo, a esos los pones en una empresa, a que creen poder laboral popular.
-
Y, los que no asimilan en entrenamiento, los dejas en el viejo mundo en una
empresa normal ¡Pero no dices que estos son el hombre nuevo ni que estás
cambiado el mundo con ellos!
-
¿Qué significa apoyar a los jóvenes emprendedores, sin ocuparse previamente del
cambio de mentalidad y del desarrollo de la empresarialidad noble?
¿Qué
significa apoyar a los capitalistas contando con su promesa de que se portarán
bien con la gente?
R:
Eso es fomentar el capitalismo.
¿Qué
es lo más importante y lo primero que debe hacerse para garantizar que haya una
economía nueva?
R:
Formar empresarios bolivarianos,
¿Qué
es un empresario bolivariano? (cinco items)
Un
mutante, un líder que atiende lo social y lo empresarial simultáneamente, que
no posee las empresas sino que gerencia las empresas empoderando a la gente,
para que la gente sea dueña y administradora eficiente. Líder que entrega el
fruto de su trabajo al arca comunal, como hizo Bolívar con el fruto de sus
batallas.
Entonces
se vieron en la pantalla los resultados de la pregunta que había quedado
pendiente, sobre los requisitos para las empresas del nuevo paradigma:
1.
El primer requisito es que los promotores:
los empresarios o gerentes y los operarios, todos deben ser Ángeles Terrenos.
2.
Durante la faena diaria, deben estar
resolviendo cada incomodidad, todo mal trato, hasta la más mínima controversia.
3.
El proceso productivo arroja,
Simultáneamente a los bienes comestibles o transables, producción de
conocimiento.
Los
comandantes sacaron una nueva tarjeta, pero Marcela, después de leerla, organizó las tareas a su manera.
-
En este ejercicio tenemos varias palabras:
la
República
la
Revolución
la
nación
el
partido
-
Equipo A: completen la siguiente frase: ¡Invitamos a que los que regresan a la
patria, a incorporarse a trabajar amorosamente por …..!
La
lista de palabras y la frase aparecen en la gran pantalla.
-
Equipo B: Escojan el vocablo que tenga más poder de inclusión, el más adecuado
para llamar a fundar una nueva sociedad.
-
Equipo
C: Ordenen los ítems del que tenga menor poder de inclusión al de
mayor.
Después
de unos anuncios del canal, regresan para la parte final del programa.
-
Relacionen socialismo y autoritarismo.
-
El socialismo es la revuelta contra el capitalismo, pero el rebelde no conoce
la estructura dividida y no la descontinúa.
-
Pudiera pasar dos mil años sin fundar el primer barrio feliz, igual que ha
hecho el cristianismo.
-
Entonces se ve obligado a dominar, dejarse dominar o permitir que otros
dominen. El sistema sigue siendo autoritario.
-
¿En Venezuela, el gobierno es autoritario? –pregunta Marcela
-
En Venezuela, el gobierno no reprime, o tiende seriamente a no hacerlo, pero lo
hacen los empresarios golpistas, los bachacos, los contrabandistas de gasolina
y materiales estratégicos….
-
Los gerentes corruptos del gobierno, los generales mafiosos, los traficantes de
cabillas, gas cemento, aluminio, fertilizantes, etc.
-
La conciencia intermedia, que dispara contra un bando, ¿es obligatoriamente
fruto del adoctrinamiento?
-
Si dispara, se trata de un operador que no conoce la conciencia máxima. Está
actuando con ejemplos ajenos, copiados, repetidos, aprendidos de alguien o del
ambiente: obligatoriamente, fue adoctrinado.
-
Nombra tres ejemplos de esclavos voluntarios
-
Artistas de alquiler, contratables como francotiradores, activistas fascio,
como los manifestantes “pacíficos” de 2016, mercenarios, paramilitares, los
presidentes sátrapas.
- ¿Están cansados? –el bullicio dice
de todo-. Está bien. Llegó la hora de irnos a descansar. Disfrútenlo, se lo merecen. Sinceramente,
gracias por haber venido. Y nosotros –voltea hacia la cámara-, nos vemos
pronto.
Capítulo 5 “El Mapa del Universo”
Programa
dirigido por Alexander, con su esposa Lily de Asistente. Al principio
impresiona la gran pantalla poblada con diminutos puntos de luz en un fondo
azul variante. Una profusión de lugares, nombres, dibujos, esquemas y señalamientos
crean la impresión de un laberinto descomunal e impenetrable, pero al enfocar
cada detalle, el viajero va descubriendo que se encuentra en un territorio
conocido, familiar, de dimensiones
penetrables y en un juego amigable, que lo invita a jugar descifrando y
a disfrutar conociendo.
Los
lugares se despliegan en aparente desorden: música, horror, fantasía, arte,
aventura, poesía están sin embargo relacionadas en el Mundo de la imaginación,
aunque pueden formar parte de diferentes conjuntos en otros confines. Hábitos,
manías, costumbres, ambición, dependencia, drogadicción son lugares dentro del
Mundo dominado por el pensamiento. Femicidio, posesión, celos, el otro como
objeto integran el Mundo del placer. Explorador mutante, ángel de la guarda,
aventureros cósmicos se emparentan en el Mundo de la inteligencia.
Y
en el Territorio de las Soluciones se vislumbran Arte divino, amor-amor,
política noble, rescate supremo, principios celestiales, claves elevadoras.
Amor-odio, ilusión-desengaño, deseo-frustración, rebeldía ciega, llevar la
contraria, sometimiento familiar compulsivo, obediencia ciega, tortura,
manipulación, ambición, trampa, engaño, mundo de la dominación, genocidio, todo
tiene cabida en el universo, pero los que aprendieron a salir de la trampa
saben colocar cada cosa en su lugar y no se extravían. Las herramientas están
diseminadas y a la mano, para solventar cualquier percance. La meta es
permanecer en el cielo.
Alegría dependiente, patria
mezquina, venganza. Hay arribos sorprendentes desde cada hueco negro. Navegar
es surcar los vericuetos con la carta de navegación a mano, demostrando las
destrezas para sortear los escollos
antes de que se produzcan los choques. La pantalla gigante despliega un
panorama total de la experiencia íntima humana. Abajo en azul que comienza por
el oscuro más negro y se va iluminando a medida que sube hacia el centro, los
diagramas y letras describen conflictos,
operaciones fallidas, emociones, ritos, mecánicas, se pueden detectar
magnicidios, temor a dios, culpa, condena, comparación, juicio, postergación, lucha
política, esclavitud asalariada, retos a dios, conducta imperial, adoctrinamiento,
política hipócrita, enemistad, pedofilia.
En el límite superior de este cosmos azul declinante, un cartel lo describe:
Mundo Dividido. Sobre este borde, un tenue y amplio arco precede el ámbito superior y describe su
emblema: Portal del Edén. Dentro de éste, arcos pequeños describen varias
operaciones sagradas principales, acción unida, comprender, perdonar. Y en el
espacio superior, con violetas cambiantes dominando un arcoíris, frases que
recuerdan y grabados que pintan las delicias súper humanas, trabajo contento,
integración, expediciones celestes, arte de vivir, ayudar a comprender. Jugar.
Las escaleras flotan por doquier
desde cualquier punto problemático, amores torcidos, destinos manifiestos,
depresiones abismales, a disposición del viajero alertado. Los otros
instrumentos también lucen desplegados y a la mano, comprensión de
procesos, visión ampliada, técnicas elevadoras.
Las emociones son arrebatos furtivos que toman el espacio sin avisar. Se
presentan y son todo lo que hay. El secreto está en saber que son instantáneas.
Lo único que las sostiene es la respuesta del egonauta, si cree que se van a
quedar para siempre, o que debe alejarlas a como dé lugar, se quedan. Cada
percance brinda un derribo en los abismos o un arribo a la velada universal.
Cada trayecto puede ser un deslumbrante descubrimiento.
Los jugadores deben saber, ante cada
contingencia, a la cual llegan según cierto azar, cómo superar el reto y
completar su traslado, que puede ser inmediato o postergado, según la calidad
de la respuesta. El que dure más tiempo sin bajar al mundo oscuro, el que más
ayuda a otros a subir, el que pasa más tiempo disfrutando las delicias del
mundo etéreo, va acumulando horas de vuelo raudo.
Lily se complació con el sólo hecho
de que Alex hubiese encontrado su camino predilecto, las artes armonizantes.
Era tan difícil ver que alguien lograra encajar en el planeta y ser feliz, por
más dinero que tuviera, que lo consideró un héroe de la vida transitoria que le
toca vivir a los humanos. Celebró sus hallazgos y compartió hasta donde pudo,
sus arrebatos de furor. Trataba de comprenderlo y, cuando no estaba fácil, se
lo dejaba al destino. Reconocía la de ambos una pareja afortunada, tocada por
el hado para pasarla bien sobre el planeta. Hasta que empezaron a proliferar
los momentos de choque y fue evidente que vivían en dos mundos diferentes.
Descubrió que él no la buscaba por delicadeza. Entonces ella, tras ver qué era
lo que él vivía diariamente con más intensidad, se fue a entender, dentro de sí,
todo su universo interior e ideó el juego. El día que lo presentó ante su
consorte lo tuvo que aguantar en silencio como media hora. Adivinó que sentía
pena por no haberla ido a buscar. Ella al final lo sacó de su estupor y su
vergüenza, disculpándolo, era un caballero, su accionar fue del todo congruente,
y el de ella también, la prueba irrefutable era que estaban juntos otra vez.
El problema siguiente fue convencer
a Alex de que dirigiera él mismo el programa en pleno escenario. Él la
chantajeó. Aceptó, pero sabía que estaría más completo y satisfecho si ella lo
acompañaba.
Epílogo:
Katiusca
está presentando su programa “Farándula Nobel”, que hoy cumple un aniversario
más. No es ninguna jovencita, pero se ve demasiado bien. No le falta nada y el
programa le cae exacto. Hoy no trajo a su poeta, ni invitó a nadie, sino que
pasa trozos de las entrevistas más notorias que ha hecho durante el año.
-
Esta me encanta. Veamos y oigamos de nuevo lo que dijo la triple campeona
olímpica cuando vino al país. Todos sabemos que los gringomanos habían tratado
de convencerla, ofreciéndole dinero para que abjurara y hablara mal de la
revolución bolivariana, y entonces ella llegó y dijo en este programa, lo que
sentía.
-
Amo a mi país. Porque aquí lo estamos haciendo bien. Conmigo, como ven, salió
demasiado de maravillas: me mostraron el camino, me dieron el apoyo, la
confianza inicial y yo pude hacer todo lo que faltaba. Así podemos hacerlo con
todos, con la gente de aquí y con todos los otros países, pero no nos dejan.
Bueno, quieren impedirlo, pero igualito lo haremos. Igualito lo estamos
haciendo. Así que tengo estas palabras para los que quieran saber algo de
nosotros y del futuro: ¡Dejen quieto a mi país! ¡Dejen de sabotearnos, que aquí
lo estamos haciendo bien! ¡No estamos apareciendo para hacerle daño a nadie! ¡Dejen
el miedo! Mejor dicho, ¡no nos tengan miedo, somos enormes, pero andamos en son
de rumba, y la fiesta no parará un segundo! ¡Estamos surgiendo para mostrar el
camino de la grandeza, de la felicidad y de la alegría para todo el mundo!
Katiusca
le preguntó A qué te dedicarás cuando dejes de ganar medallas, y ella no supo
responder, o no dio muestras de estar preparada, por lo que los equipos de caza
talentos nobles la anotaron en la lista para contactarla e invitarla a ser la
reina de los liberadores de barrios.
Ahora
muestra fotos y videos de la Princesa Iratotumi. Aruyani es menudita y
graciosa, imposible no guardar su recuerdo en el corazón más enamorado de todos.
En el rincón más enamoradizo del corazón. Es sexi porque sí. Se monta en el
escenario a decir con el gesto: Ustedes son míos, yo ya estoy aquí, ámenme, no
les queda más remedio. Sonrisa perenne, pero no forjada, es su cuerpo el que
ríe con todo lo que hace. De vez en cuando una carcajada explosiva y delirante,
casi una orgía. Pero, en general, luce una persona recatada. Desde que la ves
lo adivinas. Es discreta, sensata, cauta. No es ninguna loca, pero eso no
importa. Lo realmente relevante es que provoca verla.
A
Patricia la entrevistó como creativa del canal, como productora independiente,
como empresaria exitosa que gana plata exportando productos culturales, como
princesa que no le tiene miedo al trabajo físico (Katiusca la mostró sentada en
loto directamente en el piso, armando una silla), como ciudadana libre de un
país con una ética de oro. Como digna integrante del cortejo principesco de la
Reina de las Naciones.
Este
fue uno de los programas más emotivos. Patricia es más alta que la Iratotumi, pero
tiende a ser llena de carnes, como ama de casa, rostro más redondo, y las
piernas también, como tendiendo a señora, pero conserva la frescura
juvenil aunque a veces se pone ropa
conservadora, de vieja y cuando la asesoran para que luzca las piernas, no
termina de colaborar ni de convencer, no se muestra sexi, pero sigue siendo un
encanto. Su gancho es ése, que es ella, fresca y natural. Katiusca le recordó
su risa y ella se cohibió un poco al principio. La animadora le recomendó que
la usara, la risa sonora sin mucho volumen, no para los demás sino para ella, que
ése podía ser uno de sus ganchos. Que lo usara como herramienta de trabajo.
Luego ella se soltó y dio, a todos, algunos ejemplares del recurso, fue convincente.
Y demostró que allanaba rápidamente las limitaciones, que aprendía de prisa.
Habló
de la Iratotumi y dijo que había comenzado inspirada por ella, que era su
ídolo.
-
Aunque tiene como mi edad. A lo mejor es un año más joven.
Cuando
Katiusca, de repente, le trajo a la Princesa en vivo, se descompuso realmente.
Gimió, lloró, se abrazaron. Le dijo yo te adoro. La soltó por pudor, para no
parecer otra cosa.
En
la entrevista al Príncipe Iratotumi, Katiusca estuvo más comunicativa y
graciosa. Se notó que eran amigos de años.
-
Antes emprendías porque querías agarrar plata y metértela en el bolsillo. Todo
era un sacar provecho. Ahora es porque hace falta algo para la gente, y amarlos
da nota. Amarlos es ser gente, es ser noble –dice Alexis en una grabación. El camarógrafo le captó los raros movimientos
que hacía con un pie
-
Antes amabas a los bonitos y a los artistas maquillados, y eran francotiradores
esperándote. Ahora amas a los que antes despreciabas por feos o simples, y
sabes que la belleza está en ti, no la puedes esperar de un maquillador que
quiere engatusarte.
Ella
no necesita estimularlo mucho. Él habla y habla fluido, cambia de un tema al
otro, se divierte. Ella hasta pensó que era fantástico hacer su trabajo viendo
como los demás parloteaban por ella.
-
Cada quien da lo que tiene. Hasta el que es falso da lo que tiene, da engaño.
Para amar, antes hay que ser feliz. Sólo da amor el que tiene felicidad de
sobra. Claro, puedes dar, no porque te sobra, sino porque estás bien y eso te
pone mejor.
Habló
del Festín. El programa maratón ha hecho época por lo natural y diáfano. Pero
dijo que se ocupa, además, del juego de mesa “La República”. Se animó a meterse
en ese assunto, porque, como asistente de Aruyani –además de ser uno de los
ideadores y el director técnico-, conoce los pormenores y se mueve bien en esa
área del entretenimiento.
También
refirió que habla con su esposa de todo,
incluso de cómo resuelve sus amores virtuales instantáneos con otras mujeres y
de si tendrán hijos, pero se negó a ahondar en público algo sobre ese tema de
los hijos, que los tiene un tanto desequilibrados. A propósito, envió por la
cámara un mensaje dirigido a ella, asegurando que él sabe que lo resolverán.
Finalmente,
Katiusca puo un trocito de la estrevista que le hizo a Celia Kraus, quien
confesó que no se hallaba, estaba incómoda con eso de ser famosa por tv y decir
cosas que se le podían devolver, pero quería ser sincera porque ya había
cambiado, y tenía muchas ganas de ser ella delante de tanta gente.
-
Yo estaba acostumbrada a mi concha, a mentir (me gusta tu símil: mentir es una
concha) Es un sitio desde donde disparas resguardado. Un escondite virtual.
Pero mentiras blandas y yo misma me las perdonaba. Pero, ahora tengo que vivir
para todos, de cara a la gente, Me veo comprometida ante mí misma a no esconder
nada y eso, al principio me pone nerviosa. Tengo miedo a que me conozcan lo
rata. Pero ya se me pasará. Primero, porque estoy dejando esa pelambre y esas
garras y segundo, porque la gente y el cambio se lo merecen todo.
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