Miércoles
10 de noviembre:
Cola
para entrar a la Feria: La única persona que estaba atendiendo al numeroso
público, me vio elevándose altanera, al notar que la cuestionaba, y me dijo con
la mirada (es lo que yo entendí): “Eres un subalterno: aquí te toca someterte.
¿Por qué no lo estás haciendo?” Yo pensé, mientras me devolvía rumbo a la calle,
en un episodio de la caricatura “Zombi”: una funcionaria haciendo un trabajo
defectuosamente pero, en vez de reconocer humildemente su error e ir a buscar
más personal para que la ayude, cuestiona al mensajero que vino a informarle
que, a pesar de toda su buena intención, esfuerzo y valentía, está poniendo la
cagada.
Otra
vez la Plaza Bolívar cerrada: Paso a imaginar que a la gente de la alcaldía le
gusta tener la Plaza Bolívar cerrada para usarla ellos solos. Durante los
últimos años, se ha repetido el percance por semanas y semanas. Lo lanzo como
hipótesis y, para mí, vale la pena averiguar qué está pasando. Por si el caso
es abuso de poder, prepotencia, desprecio al público llano, descuido…..
Por
supuesto los dos paisajes anteriores no desmeritan la belleza de la feria ni la
de la plaza, que un día de estos abrirá, adecuadamente adornada, y será de
nuevo el marco y el orgullo de los que sienten sus latidos al pasar.
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