Vocabulario
mínimo:
CI: Conflicto Interior, estado de división interna.
Base del sufrimiento.
CS: Conflicto Social, estado de división interpersonal. Clave
de la dominación.
Condición dividida: estado normal de la psiquis
humana y del acontecer social. La vida signada por la ruptura interior y el
conflicto interpersonal.
Estructura de la Muerte: cuerpo de relaciones humanas
signadas por el conflicto íntimo y social, la dominación mutua y el sufrimiento.
Autoliberación: Operación de resolver instantáneamente
el conflicto interior y dar fin inmediato al
sufrimiento autoinfligido.
Mutación Psicosocial: Cambio significativo íntimo y social, salto dialéctico, epistémico
desde la condición dividida a la
integrada.
Revolución Profunda: Idem: Democratización Profunda,
ascenso del pueblo desde la dominación mutua
y el sufrimiento hasta la integración y
la alegría. Destrucción amorosa de la
Estructura de la Muerte.
Tgc: Teoría General de las Confrontaciones Comunes,
implica su método para la transformación social participativa. Ciencia de Uno.
TM: Tecnología de la Mutación: Uso sistemático del
Método de la ciencia de Uno, desarrollo o enriquecimiento paulatino de ese
método. Puesta en marcha del arsenal de técnicas, instrumentos y
dispositivos capaces de provocar
consciente y multitudinariamente la transformación estructural, la redención
humana.
PROYECTO BARRIO PILOTO
Objetivo General: Extraer un barrio de la estructura dividida: erradicar
sistemáticamente de su territorio la dominación mutua y el sufrimiento y
mostrar, en un tiempo mínimo –entre seis meses y un año-, en vivo, el futuro
humano más deseable por todos, la producción de abundancia, el trabajo feliz, la
belleza distributiva, la seguridad preventiva que provienen de la alegría, la
paz íntima y la armonía social: alcanzar en un punto la más alta calidad de
vida.
Objetivos Específicos: Dar un ejemplo de eficiencia en la gestión de difusión del
poder entre el pueblo. Filmar un documental del proceso y llamar, con el
ejemplo de este barrio pionero, al resto de las barriadas para que emprendan su
liberación profunda. Desarrollar, con un modelo vivo, un método preciso, sus herramientas técnicas y el instrumental
específico imprescindible para esa transformación radical y para el salto a la
nueva sociedad en todas las vecindades. Fundar, con esa operación, una genuina “Escuela
de Talentos” y un esquema o prototipo
para la capacitación de líderes difundidores del poder. Establecer los
parámetros mínimos de calidad de vida que deben alcanzar los barrios y fijar
las variables a medir, los criterios y los instrumentos de evaluación de toda
gestión de empoderamiento vecinal; así iniciar la etapa tecnológica en la
construcción de la nueva sociedad e impedir que, en adelante, nadie juegue con
la expresión “liberación del pueblo” sin ejecutar el trabajo, lo cual significa
dar fin a la revolución burocrática.
Base Teórica: La Ciencia de Uno,
o Teoría General de las Confrontaciones
Comunes (Tgc) y su método para la
solución tecnológica de conflictos, un sencillo cuerpo de conocimientos que
permite penetrar a fondo en el quehacer humano dividido y determinar, predecir
y programar con exactitud los cambios hacia la integración psicosocial, es
decir hacia una armonía sustentable a escala local y planetaria. Sus hitos más
importantes son:
El proceso dividido
es lo que elaboramos como vida cotidiana. Todo lo que hacemos es división: el
sufrimiento es división en el seno íntimo, división interior, contradicción
interna; la dominación es división en el seno de la sociedad. Ambas son
solucionables, trascendibles.
La Tgc es un estudio simultáneo de la contradicción en el
interior humano y en la sociedad. Una
dialéctica de las confrontaciones en el interior humano y en la sociedad.
El conflicto interior (ci): angustia, preocupación, espera, postergación, culpa,
aburrimiento y todo sufrimiento autoinfligido -lo que hace una mente normal noche
y día todo el año-, es vida en una imagen, el sujeto se identifica con una
imagen anticipatoria (angustia, presentimiento), cree que una imagen es un
hecho real (creencia, preocupación), confunde el hecho virtual con el hecho
físico, se aferra al hecho virtual, lo considera imprescindible y quiere anular
con él la realidad (espera, interpretación), o lo considera suficiente y
desdeña por él la realidad (postergación).
Solución del conflicto interior (autoliberación). Los ci tienen solución instantánea mediante la comprensión liberadora (exactamente lo
que ocurre cuando despertamos de una pesadilla), y su eliminación instantánea de la imagen.
El conflicto social (cs),
es el choque de dos sujetos (individuales o colectivos) divididos internamente.
Sólo existe cs si los participantes padecen conflictos interiores, por lo tanto,
al cs también le es aplicable un procedimiento técnico para llevarlo a su extinción.
Solución del
conflicto social: Con los datos antes mencionados, podemos elaborar una sencilla
fórmula general para la solución de los conflictos
sociales: uno de los sujetos resuelve sus ci y deja el viejo accionar
dividido (el ataque, la culpabilización, el deseo o la necesidad de eliminar al
otro virtual o físicamente), inicia una gestión unida a las necesidades más
profundas y legítimas del antiguo contrario y con ello lo atrae a su
comprensión del proceso conflictivo y al fin del mismo.
Ej: Supongamos a dos sujetos uno frente al otro, mientras
permanecen fijos en sus puntos de vista, uno ve un seis inscrito en el piso y
el otro un nueve. Ambos creen tener toda la verdad. Durante el conflicto no ven
la trampa, no abarcan el proceso desde la inteligencia sino que pelean, cada
uno intenta convencer al otro de su razón, se frustra, culpa al otro de bruto,
se molesta, ataca, quisiera eliminar al otro. Durante la solución, el más
lúcido sospecha la trampa y aspira a una liberación, se calma, da prioridad a
la solución, va a ver desde el punto de vista del otro y le da la razón, pero
lo invita amigablemente a ver desde la otra visual y finalmente celebran haber superado
la confrontación.
Los niveles de acción.
La acción puede clasificarse en: a) la acción
libre infantil, feliz y autoescogida, pero desinformada e irresponsable
respecto al ambiente y capaz de causar daños en éste; b) la acción sumisa, dividida, infeliz,
realizada por temor a un enemigo o a un castigo; c) la acción rebelde, también dividida -en ella persiste la idea de un
enemigo, aunque ahora el actuante no le obedece sino que le lleva la contraria-,
aún no posee información suficiente de lo que ocurre, conlleva el deseo de
escapar del sometimiento, pero desconoce cómo opera éste; y d) la acción libre consciente, que usa la
máxima información pertinente y la mayor comprensión de la situación, es acción
integrada, sin conflicto consigo misma, o con los demás o con el ambiente, es
nuevamente autoescogida, feliz y plena, pero ahora es holística, responsable,
ecológica: ésta es la acción madura y sabia capaz de transformar la vieja sociedad
y crear una nueva.
Mecanismos de Dominación (Mdd): son segmentos automáticos de existencia en que la persona actúa
obedeciendo a una socialización en que fue estructurada como víctima dominada o
como verdugo. Una pelea entre líderes
durante una asamblea vecinal, donde la mayoría se fastidia y se va, es un
mecanismo de dominación que entrena a esa mayoría para permanecer excluida y dominada.
Una nota general en un colegio, el adoctrinamiento para una secta, una
educación que entrena a unos para subalternos y a otros para jefes, son todos
mecanismos de dominación, acción dimanada desde la dominación. Saber
identificar los Mdd es una clave para poder deshacerlos durante la praxis
diaria de las comunidades. Deshacerlos es la tarea del proceso civilizatorio
libertador.
Principios
que se desprenden de la Teoría G. “El fin y los medios pertenecen al mismo
nivel de acción: matar no lleva a conseguir la paz”. “La paz es el camino y a
la vez el fin”. “Lo que vale no es matar sino mutar”. “El socialismo y el
capitalismo son etapas intermedias, pero la meta humana es el paraíso, una
sociedad integrada: en vez de pelear por el camino, lo que vale es unirse y
avanzar juntos concretando soluciones. Las expresiones “proceso revolucionario”
y “proceso civilizatorio acelerado”, son sinónimas,”. La utopía es ahora o es
una trampa dilatoria. El cielo está aquí: o lo alimentas o lo niegas. Sólo es
líder el que ha ayudado a que otros lo sean, y su acreditación como tal ocurre
cuando el barrio en que se formó es declarado “territorio liberado”.
Medios y estrategias:
La Teoría G establece sus propias tácticas, los medios idóneos y estrategias
específicas para fundar la sociedad sin dominación ni sufrimiento. La armonía
general se construye con la acción del nivel libre consciente: feliz, sin
imagen de enemigo, calmada, serena. Su método prioriza explicar, persuadir con
razones, demostrar con hechos hermosos construidos para tal fin, dar para
comprender, convencer en vez de vencer, mutar en vez de matar, dar ejemplo,
atraer por la belleza de las realizaciones y, sobre todo, por el despliegue de dispositivos
tecnológicos capaces de producir en masa el cambio mental y social: un concurso
de video juegos de no matar gente, un film con la epopeya de un barrio que se
libera, fundar un barrio que cumpla esa utopía y mostrarlo como vitrina, son dispositivos para la producción en gran
escala de la transformación.
La Tecnología de la Mutación (TM), es el uso y desarrollo del arsenal de la mutación, el
despliegue del instrumental técnico, los
medios, las fórmulas de resolución de conflictos, los métodos de
detección y desmantelamiento de estructuras básicas divididas, los dispositivos
y las disposiciones estratégicas para vencer el caos.
La Teoría General, al dar estas precisiones, advierte que
sólo hay cambio epistémico, salto cualitativo social o nuevo paradigma con el
paso de la acción dividida (sumisa o rebelde) de la población a la acción
integrada, libre y feliz. Un compendio de la Tgc en 150 páginas, se encuentra
en el sitio web utopiahora.jimdo.com Está también disponible el folleto
“Epistemología de la Liberación”.
ELBARRIO LIBERADO
Un Barrio liberado es un sitio donde se vive tan bien que se puede dormir con
las puertas abiertas. No hacen falta policías porque la gente aprendió a
prevenir regulando y reorientando las situaciones amistosamente. En sus predios
lo más importante no es el dinero sino el ser humano. Ya no hay cacicazgos ni
balaceras, pranes ni delincuentes. Tal y como fue redimido San Pablo, que de
ser un matador de cristianos pasó a ser una de las principales doce cabezas de
su comunidad, los delincuentes del Barrio Feliz fueron rescatados para
codirigir la emersión de todos.
En los primeros seis meses, en el barrio liberado se logra que todos aprendan a
resolver sus conflictos interiores –un núcleo duro de treinta a cien personas
llegó ya experto en ese conocimiento-: saben dar fin a sus malestares íntimos y
arribar instantáneamente a la plenitud vital, aún sin que el ambiente material haya cambiado.
Pero no aprenden a meditar para quedar aislados cada uno en su celda del
nirvana, sino para interactuar con éxito en el más elevado nivel de
comunicación humana. El aprendizaje de sí mismos surge durante jornadas de
trabajo cotidiano (ventas de alimentos organizadas por los mismos vecinos,
jornadas de discusión y planificación, inicio de empresas embrionarias de moler
maíz o fabricar detergentes y otras, reciclaje, gas, siembras urbanas)
diseñadas a propósito para detectar durante ellas los problemas típicos de la
comunicación y la integración, el papel de los chismes y los rumores, la
crítica ciega o venenosa (dividida, hecha contra un enemigo), el juicio, la
condena, la acción rabiosa, iracunda o vengativa, la calificación, la culpabilización
de los otros o de uno mismo. Detectar todo lo que separa es la vía para conseguir
las alternativas correspondientes al mundo de la armonía, a la Nueva Sociedad.
En el barrio pionero, así como no hay depredaciones
delincuenciales comunes, tampoco hay avasallamiento clientelar de la masa en
favor de los líderes políticos. En vez de división en bandos sectarios (chavistas
Vs opositores, católicos Vs evangélicos, comerciantes Vs pueblo sometido) que altercan
o se sabotean mutuamente, los vecinos escogen unirse más allá de las facciones
y adoctrinamientos, en una conciencia
superior. Tienen a mano y usan las herramientas de solucionar el caos en
cada una de sus manifestaciones y aprovechan para dar ejemplo a todo el país y
al mundo. Viven más allá de un color o una parcialidad, unidos por la
conciencia. Escogen dar fin a la pelea y aportar soluciones de fondo todo
terreno.
La economía feliz:
Pero en el barrio pionero tampoco hay avasallamiento por
parte del poder económico. En el barrio piloto no impera una red de
distribución anárquica de alimentos que encarece los productos o los esconde o
les pone los precios a su antojo según planes y ambiciones particulares. A los
seis meses, ya los vecinos han recibido entrenamiento para gerenciar sin robar,
sin quebrar las empresas y sin provocar la exclusión involuntaria de la mayoría,
y el Mercal del barrio pasa a ser administrado por el mismo barrio, con
contraloría de todos. La comunidad se hace cargo de la distribución a lo
interno del barrio, y la contraloría de todos impide que los productos se
desvíen hacia ningún otro circuito, los buhoneros o el contrabando.
Las pequeñas factorías preparan a los vecinos para tener éxito
en la gerencia de empresas comunales de cada vez mayor envergadura, hasta
llegar a Pdvsa, que es la más grande empresa comunal, propiedad de todos los
venezolanos, que necesita de una contraloría social efectiva y permanente.. .
El centro de moler, el centro de fabricar artículos de
limpieza e higiene, el punto de vender hortalizas y verduras que lleguen
directo desde el campo, una panadería que funcione con la ética de la gente y
no con la del capital, todas las empresas creadas por el barrio pionero serán
núcleos locales de futuros consorcios nacionales que florecerán a medida que
otros barrios se funden y desplieguen la
lógica productiva de la gente, la lógica del fin de los conflictos antagónicos
en el seno del pueblo.
Para ello, estas empresas aplican las premisas mínimas para
la economía de una nueva sociedad: todo agente económico produce sin
generar dominaciones, actuando como protector del pueblo. Comercia con más amor
a la gente que al dinero, resuelve
inteligentemente las contradicciones fundamentales de la acción laboral: logra que su
trabajo sea feliz; comparte los riesgos, la toma de
decisiones, el liderazgo y las responsabilidades; ejerce un amor a los que
reciben el producto y respeto por el ambiente; garantiza que las empresas
comunales sustituyan a las empresas de particulares, sean familiares o
individuales. Los gestores económicos se forman como líderes libertadores durante el proceso emersivo de los
barrios liberados. Por ejemplo, formar a los transportistas de la red de
distribución en el sistema Barrio Feliz, garantizaría plenamente que los mismos
respetaran el barrio y su ética, y que tal red fuera confiable y eficiente,
correspondiente a una nueva sociedad. Los gestores económicos en el seno del
barrio libre ganan la guerra contundentemente, en
vez de discutir si hay guerra o no, El proceso productivo comunitario baja los costos que los infladores suben artificiosa y
malignamente. Cada vecino asume, como ciudadano libre que es, el cambio de
paradigma, en vez de quedarse esperando que lo haga el gobierno: cada
protagonista sabe que no
habrá nueva economía sin Nuevas Creaturas.
Empresarios del pueblo: La dinámica de la liberación debe necesariamente formar una
estirpe de emprendedores especializados en empoderar comunidades
y, a la vez, fundar empresas económicas exitosas, eliminar el desempleo y
generar abundancia para todos en esas comunidades. Viven en la cima de la
conciencia, alejados enormemente de las costumbres depredatorias. En vez de
acumular en su bolsa, lo hacen en las arcas de la comunidad, como hicieron
Bolívar, Sucre, Urdaneta y los otros Libertadores de América. Entregan incluso
sus bienes, además de sus esfuerzos, a fin de garantizar la gesta de
liberación. Pero, aunque son
eficientes fundando empresas y generando
empleo, su trabajo principal es liberar barrios: son especialistas en
constituir, en las vecindades, sistemas de relaciones humanas sin depredación
ni sufrimiento; transforman las barriadas en organizaciones capaces de hacer
contraloría autoregulatoria y de dirigir y administrar las factorías económicas
de propiedad común que se fundan en su jurisdicción.
El barrio pionero no produce desempleados, niños de la calle
ni indigentes. Tampoco bachacos ni empresarios salvajes (ni traficantes ni
policías). A lo largo del proceso de emersión vecinal, los protagonistas
tienden a abandonar sus empleos como mercenarios en las empresas capitalistas y
se establecen en sus propias empresas, con lo cual ocurre una difusión de la
empresarialidad popular y una eclosión de la productividad asociativa.
La Escuela feliz:
En el territorio del Barrio Feliz, cada foco de dominación
es detectado al manifestarse y se acaban los aprendizajes para la sumisión. La
escuela es tomada por esta lógica de la vecindad y reprogramada en función de
las aspiraciones libertarias de la comunidad emergente: ya no enseña a la
mayoría a ser subalternos, ya no educa para la infelicidad, el conflicto y la
guerra civil, entrena solución de conflictos de todo nivel y vivencia feliz, acción
contenta, liderazgo compartido, comprensión de situaciones, vida de la más alta
calidad. La escuela del barrio piloto se vuelve un espacio adonde se va
voluntaria, no obligatoriamente, y donde se adquieren gustosamente las nuevas
destrezas –deducir en vez de repetir, analizar en vez de copiar, comprender en
vez de aceptar por autoridad, descubrir- por amor al conocimiento. Se lee por
placer. En la escuela del barrio piloto se aman las Matemáticas, se descubre
que son fáciles y divertidas, se aprende a ser líder de compartir el poder
entre iguales que se respetan y aprecian, los alumnos aprenden –en una empresa
de todos los estudiantes y los profesores- a ser dueños de los medios de
producción, hacen contraloría permanente, sobre la marcha. En la escuela del Barrio Feliz se
forjan ciudadanos libres.
El reclamo amistoso
El reclamo amistoso es la herramienta fundamental de toda la
transformación vecinal. Una vez que cada participante sabe resolver sus ci,
puede reorientar la vida de manera permanente, cada vez que hace falta, y ese
reclamo a tiempo es la clave del poder compartido, una clave capaz de convertir el barrio en una democracia directa en cada
nuevo minuto de la existencia. Saber hacer y oír un reclamo amistoso, es la
vía para garantizar que las asambleas sean un bien de todos, un lugar para la unificación,
donde se logra el desplazamiento de los liderazgos invasivos, el fin de los
cacicazgos, las exclusiones y otras depredaciones remanentes del viejo sistema
autocrático. Todas estas operaciones significan, en esencia, el traslado neto
del poder a la gente: la construcción del poder popular.
La contraloría social.
El crecimiento humano y la unificación de los vecinos
permiten que todos gobiernen. La contraloría sobre las instituciones vecinales
pequeñas prepara para hacer contraloría en las grandes instituciones del país,
para avanzar hacia la democracia profunda y la armonía social, que es el estado
comunal. Auspiciados por el deseo de que haya cada vez menos excluidos
políticos y más poder del pueblo, y aprovechando el actual desarrollo de las
tecnologías de la información y la comunicación, en un barrio piloto pueden
propiciarse novedosas formas de consulta, sondeos y rápidos referéndums
internos que privilegien la toma de decisiones con intervención de todos, incluso
sobre los problemas del país. Desarrollar los barrios piloto es la forma idónea
de fomentar la contraloría total del pueblo y, por tanto, la fórmula más
efectiva, quizá la única arma capaz de desbancar la corrupción en cualquier
nivel.
El poder popular y la democratización absoluta
Los reclamos a tiempo de parte de cada vecino -el
mejoramiento constante de la técnica de hacerlos-, las asambleas perfeccionadas
y los demás momentos de decisión, los referéndums vecinales, las consultas
especiales sobre temas de interés nacional, le dan a cada participante el poder
de ser líder y regular preventivamente lo que ocurre a cada segundo en su barrio
y cada vez en un ámbito mayor. Todas las piezas de esta dinámica regulatoria
despliegan un juego de poder que va más allá del ejercicio del voto el día de
las elecciones, y embellece la vida cotidiana estableciendo la democratización
absoluta: un poder efectivo (y un
bienestar autoadministrable) de todos, a toda hora, todos los días del año:
ése es el verdadero poder popular.
Otros Beneficios
El barrio piloto, una vez construido, será un sueño
realizado capaz de energizar las fuerzas éticas y disparar las reservas morales
de la nación hacia los objetivos más plausibles. Tal emprendimiento llamará a
la maduración de la praxis política, servirá para redireccionar y atraer a los
más sanos de los opositores, hoy activistas del odio o la dispersión, hacia la
construcción noble, señalará caminos hacia el perfeccionamiento de la
democracia fuera de su molde inclinado, vasallo del imperio, dañoso para todos.
Será un llamado a dar definitivamente el salto en la conciencia, un lugar para
mostrar las más sofisticadas habilidades de comunicación interhumana. No sólo
será capaz de despertar el entusiasmo por la transformación en los barrios
detenidos, servirá también de referencia del cambio de paradigma y asombrará al
mundo, nos atraerá el definitivo respeto general y producirá a los vecinos divisas
por turismo nacional e internacional.
La
liberación emocional es uno de los
beneficios más preciados. La capacidad para disolver imágenes mentales y conflictos es la vía
directa para que la población pase a manejar las emociones con madurez, fuera
del cerco manipulable por el imperio. Es la vía para garantizar que el pueblo
salga del nivel de sometido, seguidor adoctrinado y adoctrinable y se eleve al
rango de ciudadano libre que piensa por su propia cabeza, más allá de cualquier
adoctrinamiento, ser que crea e inventa, en vez de repetir ciega y estérilmente
por siglos.
Realizar el proyecto Barrio Feliz
desde una alcaldía y alejar el país infinitamente de las prácticas burocráticas,
garantizaría que ningún falaz Bolsonaro viniera a aprovechar engañosamente las
fallas o deficiencias de la revolución.
Enarbolar el ideal, cumplir la utopía
y hacer relucir y satisfacer las exigencias espirituales más elevadas, permitirá
atraer a los ciudadanos que quieren cambios serios y que se encuentran dudando
o retirados al silencio.
El proyecto BF es una iniciativa capaz
de unificar al país en la reconstrucción social. Un aliciente moral, una
fijación en vivo de principios éticos, un factor moralizador capaz de redirigir
las energías de la nación hacia nuevos rumbos.
Permitirá mostrar, comenzar la etapa
de la construcción sistemática, aplicar instrumentos de evaluación,
Construir barrios férreamente
organizados donde la gente se conoce y regula la existencia más allá de la
autoridad, desde un psiquismo y una comunicabilidad superior, es la forma idónea
para reconfigurar las poblaciones fronterizas, en las cuales es necesario
garantizar la armonía, la pertinencia y la idoneidad de lo que ocurre, y
excluir las amenazas apenas asomen, antes de que cumplan daño alguno.
Construir el sistema Barrio Piloto es
una forma idónea de decirle al imperio que existe una tecnología para compartir
el poder y una alternativa a pelear por él; una ciencia de la transformación social
y un método para la construcción del paraíso entre nosotros. Que se sepa servirá para
que el pueblo de las metrópolis esté más cerca de convenir la paz, por
la vía de perder el miedo y abrir las puertas para que sobrevenga en el planeta un cambio y se
establezca una verdad: lo diferente en este caso no es una amenaza sino la
redención de la raza humana.
Método de ejecución:
Una condición ideal para la realización cabal del Proyecto Barrio
Feliz, pudiera darse después que sea producida la telenovela de procesos
“Escuela de talentos”, diseñada para divertir entrenando técnicas de
integración y emersión en una vecinal modelo. Con el mismo fin, podrían ser
difundidos otros programas de tv: uno de concursos “La República Avanza y Gana”,
uno de entrevistas “Mapa del Universo”, o los juegos de mesa confeccionados
para popularizar el instrumental de la mutación social. El éxito de estas
producciones generaría un ambiente propicio en que muchos barrios y líderes
estarían fuertemente motivados, deseando ser los protagonistas de magnas
expediciones rumbo a la utopía posible.
Quizá este proyecto se realice sólo cuando la sociedad madure
lo suficiente para darle prioridad urgente al cambio psicológico, dentro de
doscientos o cuatrocientos años, debido a que requiere que sus protagonistas,
antes que nada, se avengan a producir en sí mismos ese profundo cambio de mentalidad.
Bien conocemos los obstáculos que eso conlleva, el ego, la gente se cree
perfecta y no se ve fallas, o aprendió a no corregirlas sino dejar el cambio
para después –es decir, para nunca-, muchas personas consideran que nada los
debe cambiar, la gente común no tiene el orgullo de aprender y cambiar permanentemente,
por el contrario, la consigna general es “Yo soy así y nadie me va a cambiar”.
La resistencia al cambio, aún entre los revolucionarios, es la regla y no la
excepción.
Sin embargo, todo lo que podamos hacer los pioneros en este
momento sumará experiencia y aprendizaje acumulativo que podrán ser aprovechado
en cualquier momento del futuro. También es mejor tentar a ver si están erradas
las anteriores prevenciones y es posible concretar ese primer
arribo a la sociedad diferente entre nosotros, y sacar luego a todo el país del
caos, fundar, durante nuestros días en el planeta tierra, el Primer País de la
Armonía, y abrir así el camino para que los otros países salgan y se establezca
el paraíso en la tierra. En este caso, lo primero es escoger el lugar dónde
comenzar la expedición.
ESCOGENCIA DEL BARRIO
Hay diversas formas de escoger: publicar en una revista o en un diario popular los
parámetros de la expedición, los requisitos del sitio -que tenga límites geográficos precisos, entre
trescientas a cuatrocientas familias deseosas de diferenciarse, ser pioneras y
convertirse en héroes y heroínas nacionales-, las técnicas iniciales o las
destrezas mínimas requeridas, para que los candidatos se vayan entrenando. Esto
se puede complementar con un llamado público por tv. Se puede también elaborar
una encuesta y escoger el espacio que más condiciones cumpla –integración
inicial de los vecinos, mínimas pugnas o gran acuerdo entre los diferentes bandos políticos. Se pueden llevar
al barrio escogido un centenar o varias decenas de líderes de todo el país,
pongamos que cada municipio del país envíe a un aprendiz –alguien dispuesto a
darle prioridad al su cambio de mentalidad-, que luego ayudará a multiplicar la
experiencia a nivel nacional.
El barrio escogido:
puede ser una urbanización de edificaciones recién construidas por la GMVV,
donde la población, antes de llegar, sea previamente entrenada especialmente
para el encuentro. Pero podría ser también un lugar donde haya condiciones
especiales de la población y del liderazgo local. La entidad piloto también
podría constituirse trayendo a un lugar predeterminado, desde diversos lugares
del país, gente interesada en el éxito rotundo del proyecto. También pudieran
buscarse por tv a estos promotores y al barrio, en una labor a la vez captadora
y de promoción del experimento o de proyección de mismo. O combinando
adecuadamente estas modalidades. En el guión de telenovela “Escuela de
Talentos”, se describe la reunión de los primeros doce promotores mediante un
reality show, en el cual desarrollan sus habilidades y adquieren las otras
necesarias, mientras son observados por la vanguardia del barrio, unos treinta vecinos, pero no para divertirse
o curiosear, sino para evaluar, corregir, aprender y aportar al proceso. En esa
trama, estos adelantados no se consideran líderes sino hasta el capítulo 50, cuando
logran que todo el barrio se involucre, adquieran las herramientas y se asuman
como líderes cogestores del proyecto, todos ciudadanos con poder. Ciudadanos capaces
de compartir el poder
Escuela de Talentos:
El primer paso para construir el barrio experimental es la escogencia de un
contingente (doce, veinte, cincuenta, cien pilotos), promotores estrella
capaces de ejecutar aceleradamente en sí mismos el cambio de mentalidad que se
espera de toda la población. Estos Empresarios Totales (simultáneamente de lo
económico y de lo social), los aprendices de Gerentes del Pueblo deben consolidar
su formación en el barrio que va a ser liberado. Sean de allí o reclutados por
todo el país, es imprescindible que descubran
en sus prácticas diarias -y terminen manejando con precisión- las herramientas
de la transformación participativa, el instrumental de la TM, pero no de
una manera intelectual o libresca, sino desde un conocimiento sensual,
demostrable en sus actos (la resolución armoniosa de problemas cotidianos, la
superación de chismes, rumores, riñas menores y otras trampas, el desmontaje de
los Mdd, su ejercicio compartido del poder). A medida que se formen, podrán
aprovechar los problemas de la comunidad como fuente y vehículo de
conocimiento, y compaginarse con los restantes promotores locales para
realizar, primero, el trabajo de cambio mental de la vanguardia -el aprendizaje
de las técnicas de solución del conflicto interior y del conflicto social, la
detección de trampas de tiempo, de mecanismos de dominación, de operaciones
divididas-, y por esa vía lograr la integración vecinal, la amistad general, la
capacidad autoregulatoria, y avanzar hasta la fase de creación, supervisión y
control social de las empresas. Hay información novelada sobre diversas formas
de empoderamiento comunitario en la “Historia del fin del caos”, parcialmente
editada y en “Los del Sur”, novela inédita, dispositivos de TM confeccionados
para apoyar la formación de los líderes del proyecto.
Pertinencia metodológica: La liberación de un barrio pionero, su extracción de la
estructura dividida, es una ejecución que corresponde, metódicamente, a la
solución de confrontaciones comunes: así como el conflicto entre personas o
grupos se resuelve cuando un foco se sale primero, -resuelve sus conflictos
interiores- y ayuda a salir al otro usando acción nueva, diferente, feliz,
holística y comprendedora de lo que ocurre, asimismo el método de la Tgc aconseja
abordar la solución del conflicto social empezando por un foco, núcleo o centro
del conflicto social general. Asumir
cada barrio como un núcleo -extraíble- y avanzar liberándolos uno por uno, es
una actitud estratégica coherente con la liberación del país respecto al
milenario paradigma de la dominación y el sufrimiento. Es la forma idónea que permitirá
completar la liberación mediante acción precisa, verificable, científicamente
evaluable, correspondiente a la etapa tecnológica del fin de la dominación y el
sufrimiento sobre el planeta.
Asimismo, el método de la Ciencia de Uno prescribe como
estrategia que aparezca un Primer País de la Armonía Planetaria, que demuestre
lo que es posible e irradie para las demás naciones con su ejemplo y brinde estímulo para
conformar, país a país liberado, la
Nueva Sociedad, nuestro paraíso en la Tierra.
FASES
DEL PROYECTO
Fase inicial:
Escuela de talentos.
Escogencia del barrio
Seis meses de inducción. Primeras empresas:
Centro
de moler maíz y otras especies.
Centro
de fabricar artículos de higiene y limpieza
Punto
de distribución directa de hortalizas verduras y legumbres.
Mercal atendido pulcramente por los vecinos, no por los
funcionarios estatales
Empresa de reciclaje
Empresa para restituir al pueblo el
servicio de gas doméstico
Siembras
urbanas, huertos familiares
Preescolar
sin dominación
Constructora y reparadora de casas,
en coordinación con Barrio Nuevo Tricolor.
Fase intermedia
Empresas mayores:
Luz solar
Colegio feliz
Reestructuración de núcleos
universitarios ubicados en el barrio
Bloqueras
Expediciones de pesca.
Centro de reparaciones múltiples
Mecánica
general
Computadoras,
celulares y similares
Electrodomésticos
Bombillos
ahorradores
Panadería comunal
Fase culminante
Aplicación última de los instrumentos de evaluación del poder
popular
Declaración de la Independencia del barrio respecto al caos
social
Decreto del lugar como
zona turística especial.
INDICES A
SER MEDIDOS:
Asistencia a
las asambleas, grado de participación,
grado de amenidad.
Disminución
de riñas callejeras, de peleas maritales, de maltrato hogareño.
Disminución
del uso de drogas, incluso alcohol y café, del uso de cigarrillos y pastillas
sedantes, en favor del conocimiento propio.
Disminución
de enfermedades y del uso de fármacos.
Disminución
del uso de candados y de cualquier sistema de vigilancia privada,
Cantidad de
reclamos exitosos efectuados, de reconciliaciones tras viejas enemistades, de
problemas resueltos con éxito.
Ingresos por
turismo nacional e internacional.
Disminución del desempleo, de la niñez de la calle, del
rumor y el chisme,
NOTA FINAL:
Debe tomarse en cuenta que, si el experimento “Barrio
Piloto” no ha sido ejecutado aún, no es por falta de gente dispuesta o de
instrumental técnico, sino por una ausencia de coordinación de las voluntades interesadas
y del despliegue adecuado de la tecnología disponible. En todo caso, la
comunidad escogida debe estar francamente informada de la carrera de obstáculos
que está emprendiendo, de las dificultades que deberá superar para tener éxito,
y estar al tanto de que se trata de una expedición crucial hacia el mundo
diferente, hacia lo desconocido. Asimismo, los expedicionarios deberán saber
que de su éxito como vanguardia depende que los demás ciudadanos sean atraídos hacia
el futuro de unión, paz y abundancia que todos merecemos. La tarea de liberar
un primer barrio es una hazaña heroica del tamaño de las mayores batallas de la
primera gesta de independencia y, sin batallas de esa enorme significación hoy,
no habrá revolución ni democracia verdadera ni vida civilizada, ni belleza
existencial ni futuro que valga para nadie.